Destinia tiene un precontrato con el administrador concursal de Transhotel

Amuda Goueli, consejero delegado de Destinia.

Destinia tiene un precontrato con el administrador concursal de Transhotel

La agencia de viajes online cierra un acuerdo con Pentalegis para hacerse con los activos tecnológicos del quebrado grupo turístico

Carles Huguet

Barcelona

18/06/2016 - 10:00h

Es una cuestión de días, semanas como mucho, que los activos tecnológicos de Transhotel acaben en manos de Destinia. El conglomerado turístico quebró en el primer trimestre de 2015 y dejó en la estacada a centenares de hoteles y agencias de viajes. Ahora, parte de la unidad  del grupo acabará en manos de otra compañía online, interesada en aprovechar el sistema operativo TOR de la finiquitada entidad. Según explican fuentes vinculadas a la administración concursal, la empresa presidida por Amuda Goueli ha firmado un precontrato y se ha comprometido a adquirir el paquete acordado.

La adquisición será oficial una vez se comunique a todas las partes afectadas: "procuradores y acreedores, sobre todo". "Es un proceso lento, pero el anuncio debe estar al caer", explican las mismas voces. Señalan, también, que son tiempos difíciles debido a la acumulación de trabajo en los juzgados al aproximarse el verano.

La única oferta vinculante

Cómo explicó el viernes Cerodosbé, Destinia fue la única empresa que a la hora de la verdad mantuvo su oferta para hacerse con parte de Transhotel. La propuesta inicial, de 10.000 euros, ha subido ostensiblemente, "aunque no llega a los 4 millones que presentó Taka Chal en su momento y que posteriormente se esfumaron", concluyen las mismas.

La compañía rival en la pugna por hacerse con toda la unidad productiva -ahora sólo se habla de los activos tecnológicos- estaba dirigida por la antigua directora financiera del banco de camas, Marta Medranda.

Las filiales

Una vez descartada la venta en conjunto de todo el paquete, las unidades se ponen al mercado por separado a un precio muy por debajo de su valor contable. Por ejemplo, Kris Hoteles, la pata que llevó el grupo a la quiebra al engullir toda la liquidez para inaugurar nuevos establecimientos propios, está valorada en los libros por 5,3 millones de euros. Mientras, la administración concursal le otorga un coste de sólo 13.000 euros.

Una de las filiales más golosas es Transhotel Patrimonial, en la que se agrupan los activos inmobiliarios de la compañía, valorados por Pentalegis en 34 millones de euros -sólo 5 menos que en las cuentas de 2015-. Sobresale aquí la sede del grupo, un edificio de tres plantas en un terreno de 3.500 metros cuadrados sujeto a un alquiler con derecho de opción de compra a Caixabank en San Sebastián de los Reyes tasado por el administrador en 30,2 millones. También posee dos locales comerciales en las madrileñas calle Francisco Villaespesa y José Feliu y Codina, ambos hipotecados con la entidad de Isidre Fainé. El primero está valorado en 2 millones de euros. El segundo en 1,25 millones.

La guinda del pastel está ubicada en Barcelona, con otro local entre la Avenida Josep Tarradellas y la calle Entença. Dividido en dos alturas, garantiza prácticamente 400 metros disponibles al comprador interesado en superar los 536.000 euros de la tasación.