Irlanda vende la "experiencia gitana" a precio de hotel de lujo

Irlanda vende la "experiencia gitana" a precio de hotel de lujo

Una semana en una caravana tirada a caballo cuesta 1.600 euros

I.J.

Barcelona

28/03/2014 - 20:00h

Las 'experiencias gitanas' de Clissman permiten explorar Irlanda a ritmo pausado
Una empresa turística de Wicklow (Irlanda) se ha inspirado en el legado nómada o “traveller” irlandés para crear unas vacaciones que emulan el estilo de vida de esta comunidad gitana de la isla. Clissman comercializa viajes de una semana en caravanas tiradas por caballo por 1.600 euros cada uno.

“Sumérjase en la experiencia y la aventura del estilo de vida gitano”, reza la publicidad de la agencia. En efecto, los tours cubren una semana de viaje por este condado del este de Irlanda a bordo de una caravana de madera tirada por un caballo. El itinerario incluye paradas en varias granjas y campos cercados del lugar, además de visitas diurnas a pueblos pintorescos.
 
 
Clissman recuerda que el único requisito es "estar dispuesto a confiar en el caballo"
 
El periplo comienza en la granja de Cronybyrne, en Rathdrum, donde los viajeros aprenden nociones de cuidado equino y manejo del vehículo. Allí también se les proporcionan mapas con itinerarios marcados, información turística y consejos para cuidar al animal.

“Nunca ha cogido las riendas de un caballo o burro? No se preocupe, el 70% de nuestros clientes no tiene experiencia alguna en el manejo de una bestia”, señala la agencia. Con todo, Clissman recuerda que cepillar al equino y darle de comer y beber es imprescindible para un buen rendimiento diario.



Por lo que respecta al vehículo, las caravanas tienen capacidad para cuatro personas, cocina y armarios. El acceso a lavabos y duchas se proveerá durante las paradas, que se pagan aparte. El coste de pernoctar en una pradera acondicionadaalcanza los 25 euros por noche, destaca la agencia.

Según Clissman, el perfil de viajero es muy dispar. “Tenemos gente de todas las edades y procedencias. Familias con o sin hijos, clases enteras con varios profesores a su cargo, sindicatos y grupos escoltas”. Los únicos requisitos, recuerda la agencia, son las ganas de “construir una relación de confianza con el caballo y tener ganas de disfrutar del paisaje irlandés a un ritmo más pausado de lo habitual”.