Eurovegas: una gran oportunidad

Eurovegas: una gran oportunidad

Tengo una preocupación: la nociva influencia en la negociación sobre la sede final de los que creen que debemos fomentar la producción de manufacturas (pretenden que regresemos a los 60) en lugar de los servicios

Gonzalo Bernardos

03/03/2012 - 13:37h

Gonzalo Bernardos
Las Vegas constituye un magnífico ejemplo de cómo convertir un área despoblada y con escasos recursos en una rica gran metrópolis. Antes era la ciudad del juego y de las bodas rápidas; ahora es considerada la capital del ocio y el entretenimiento mundial. La diversificación de actividades, iniciada en la década de los 90, ha transformado la oferta complementaria (teatros, parques de atracciones, circos, etc.) en la principal.

Dados los antecedentes, la posible ubicación de Eurovegas en Catalunya me parece una gran oportunidad. Su construcción generaría un elevado volumen de inversión (alrededor del 8% del PIB anual) y una gran creación de empleos directos e indirectos, reduciendo en aproximadamente un 25% el actual nivel de paro.

Impulso como Eurodisney

En materia turística, el nuevo complejo supondría para Barcelona un impulso similar al que comportó la inauguración de Eurodisney para Paris. Previsiblemente, aumentarían los días de estancia de los turistas y el número de veces que nos visitan. Además, potenciaría la llegada de nuevos cruceros y ayudaría a convertir el aeropuerto de El Prat en un gran hub internacional.

En la actualidad, el grupo inversor aún no ha decidido la localización definitiva de Eurovegas. Duda entre dos ciudades: Barcelona y Madrid. A diferencia de otras ocasiones, la competición está aparentemente desequilibrada y es claramente favorable a la capital catalana.

Los principales motivos son una mejor ubicación geográfica, una mayor oferta de turismo vacacional en los alrededores y un clima más cálido. Por tanto, para conseguir la inversión, creo que no es necesario que ofrezcamos más ventajas económicas que Madrid, sino aproximadamente las mismas. No serán pocas, sino muchas. No obstante, su importe global probablemente será similar al solicitado por otras importantes multinacionales cuando efectúan una gran inversión.

Aunque soy optimista, tengo una preocupación: la nociva influencia que determinadas voces pueden tener sobre el gobierno catalán en la negociación con el grupo inversor. Representan a los que no quieren hacer ninguna concesión, a los que creen que debemos fomentar principalmente la producción de manufacturas (pretenden que regresemos a los 60) en lugar de los servicios o a quiénes piensan que las inversiones tecnológicas son las únicas importantes para Catalunya (¡qué gran desconocimiento tienen de la macroeconomía!)

Espero que el ejecutivo sea sensato y apueste a fondo por Eurovegas. Si finalmente se ubica en Catalunya, la recuperación económica será más fácil y rápida.