Fitur 2014

Ramón Martínez Fraile

Barcelona

25/01/2014 - 12:54h

Dice el diccionario que feria viene de “feriar” y afirma que sus sinónimos son comprar, vender, cambiar, permutar, comerciar. Para eso sirve una feria y si siempre es importante que esas actividades económicas se produzcan, hoy lo es más que nunca para que no pare la rueda de la economía y más en un sector como el turismo. Tres días en Fitur te dejan la impresión de que el empuje de dicha feria creada en 1980 está desapareciendo, justo cuando el turismo está siendo el único motor que en su aspecto de comercio exterior, que está tirando en serio de la economía española.

¿Por qué? ¿Dónde nos estamos equivocando? Como presidente de una feria de turismo mucho más pequeña y mucho menos importante como es El SITC de Feria de Barcelona, esa es la pregunta que me he hecho a lo largo de los últimos días. Hay quien cree que la competencia sirve para fastidiar al vecino, yo soy de los que creo que sirve para incentivar y por ello estoy convencido desde Feria de Barcelona que la caída de Fitur no es ninguna buena noticia para el Salón de Turismo de Barcelona. Fitur es, un magnifico motor para el turismo español y si ese motor se va apagando sus consecuencias serán malas para todos
 
La caída de Fitur no es ninguna buena noticia para el Salón de Turismo de Barcelona


Puedo equivocarme pero creo que la presencia del Ministerio de Fomento en las ferias turísticas se lo inventó Magdalena Álvarez. Recuerdo como siendo secretario de Turismo me sorprendió recibir una invitación de la entonces ministra de Fomento para asistir a una rueda de prensa en la WTM de Londres que se celebraba en el mismo momento en que estaba prevista la tradicional, y esperada por los compradores internacionales, sesión informativa y posterior rueda de prensa de la Secretaría General de Turismo. La bronca que se provocó entre ministerios no se la voy a explicar. Y el “éxito” de la rueda de prensa del Ministerio de Fomento tampoco. Pero esa línea equivocada no sólo se ha ido aumentando, sino que se ha incrementado al minimizar la presencia de las empresas públicas.

En la edición de Fitur 2014 el stand del Ministerio de Fomento ocupaba naturalmente muchos más metros que el de Turespaña y además aparecía integrando a tres grandes organismos del Estado: ADIF, Puertos del Estado y Renfe. ¿Me pueden decir ustedes qué vendía, comerciaba, cambiaba, compraba ADIF en esta feria? Tiene todo el sentido la presencia de Renfe y Puertos en Fitur. Ya en 1905 el Conde de Romanones al crear la Primera Comisión Nacional del Turismo decía que era necesario adecuar nuestros ferrocarriles y puertos para recibir “esas incursiones de extranjeros que tan beneficiosas pueden ser para nuestra economía”. ¿Pero a ADIF, qué se le había perdido en esta boda?
 
¿Me pueden decir ustedes que vendía, comerciaba, compraba ADIF en esta feria?
 
Renfe es imprescindible en cualquier feria de turismo como sistema de transporte y por sus conexiones internacionales con el mercado turístico. Los Puertos también porque el sistema de cruceros forma parte de uno de los potenciales más importantes para aumentar nuestra capacidad de oferta turística. Y como tales deben estar ofreciendo sus productos para los operadores comerciales del sector turístico.

Creo que las empresas públicas son un componente necesario en estos eventos que promueven la comercialización de nuestros productos, pero los Ministerios deben quedarse en su casa. Por suerte vi el stand de Turespaña, que era lo que correspondía, y vi a los directores de las oficinas en el extranjero dando el callo para ofrecer oportunidades de negocio a las empresas españolas. Tenían cola para recibir visitas y realizar reuniones.

Fitur debe comercializarse y despolitizarse, solo así volverá a ser una feria para feriar, cambiar, comprar vender, comerciar y permutar bienes y servicios que incrementen nuestro poder económico.