Una base de misiles ideológicos

Una base de misiles ideológicos

Ramón Martínez Fraile

Barcelona

14/02/2014 - 20:02h

Uno de los principales problemas que tenemos en la industria turística es la falta de productos turísticos de calidad que transformen nuestros destinos en verdaderos motores de nuestro desarrollo turístico y económico. Toda la industria se desarrolla y prospera en base a la creatividad y la innovación, y nuestro sector no es una excepción. Aunque es cierto que en ocasiones esta creatividad e innovación se interpreta más como la aplicación de les nuevas tecnologías en la gestión y en la comercialización de nuestros soportes que no en la creación de nuevos productos. Para entendernos sería: lo equivalente a que la industria automovilística en lugar de crear y diseñar nuevos modelos considerase que la innovación consiste en colocar los tornillos con instrumentos automáticos en lugar de atornillarlos a mano.
     
 
No existe en nuestro país una gran creatividad sobre todo porque es más fácil descubrir el Mediterráneo que pensar hacia el futuro
 
La inspiración necesaria requiere como decía Picasso que nos encuentre trabajando cuando llega y por tanto tener continuamente presente la idea básica de qué productos requieren nuestros destinos para transformarlos de verdad en una nueva experiencia turística.

No existe en nuestro país una gran creatividad sobre todo porque es más fácil descubrir el Mediterráneo que pensar hacia el futuro y ser capaces de encontrar en nuestro territorio cosas específicas que sean susceptibles de ser transformadas en un nuevo producto turístico. Es más fácil crear nuevas rutas para caminar o ir en bicicleta o para ir a caballo e incluso en burro, o restaurar unas ruinas románicas, góticas o modernistas. Es más difícil recuperar experiencias históricas que sean singulares y diferentes, que aporten al territorio recuerdos reales (que no inventados) de hechos que sucedieron y puedan provocar la curiosidad, no solo de los propios, sino también de los foráneos.

Hace tres años, a raíz de un larga conversación con empresarios de la Costa Brava y en concreto de Pals, uno de ellos, Josep, me pidió que pensase un producto que nos diferenciase y nos colocase en el mapa. Empecé a darle vueltas al coco y tuve una idea que transformé en un sueño. Luego pensé que sería posible hacerlo realidad.

Quien conozca la Playa larga de Pals sabe que durante más de 50 años el paisaje estuvo presidido por unas grandes antenas de la radio norteamericana Radio Liberty. Propiedad del Gobierno de los Estados Unidos, fue durante 50 años la Base de Misiles Ideológicos más importante del planeta. Empezó a emitir en 1953. La primera noticia que retransmitió fue la muerte de Stalin y continuó funcionando ininterrumpidamente hasta el año 2001. Desde el 2006 ha estado vallada pero sin vigilancia y ha sido saqueada haciendo desaparecer todos los elementos metálicos que en él se encontraban. Pero se mantienen los 4 edificios y un cuartel de bomberos y las cinco edificaciones están en buen estado porque son anteriores a la aparición de la aluminosis.

Hoy los miles de turistas que utilizan la Playa de Pals para gozar del mar en la época veraniega no saben ni que existen estas edificaciones porque aunque están a pocos metros no se ve desde fuera ni uno solo de estos edificios. Se encuentran rodeados por una pineda y ninguno de ellos supera la altura de los árboles que los rodean, aunque se adivina que algo debe haber dentro porque está rodeada por una valla metálica.
     
 
Toda la industria se desarrolla y prospera en base a la creatividad y la innovación, y nuestro sector no es una excepción
 
Recuperar estas instalaciones para establecer un memorial de la guerra fía sería una magnifica forma de poder recuperar una parte importante de la memoria histórica europea y transformar este recurso en un reclamo para visitantes incluso fuera de la turística veraniega.

Recuperar la historia de Radio Liberty, que forma parte de nuestra historia, sólo se puede hacer allí. A título de anécdota explicaré que en el edificio principal hay un pasillo con un gran mural de un mapa mudo de Europa. Sólo hay un nombre en todo el mapa: Pals. Y desde este nombre sale una luminaria que se extiende por los 8 países miembros del Pacto de Varsovia. Impresiona porque en aquel mapa mural, hecho por los americanos, Pals era la Capital de Europa.