<p>El gran empresario del catering canario debe 47 millones a 800 proveedores</p>

<p>El gran empresario del catering canario debe 47 millones a 800 proveedores</p>

Ángel Marrero, el empresario que recibió 5 millones en ayudas públicas para evitar la quiebra de Vanyera 3, vuelve al negocio del catering pese a las deudas millonarias sin pagar

David Placer

Madrid

15/02/2015 - 19:49h

Catering de la empresa Boanva
El mayor empresario del catering de Canarias, el gestor de una de las grandes empresas de las islas que fue considerada estratégica por el gobierno autonómico, ha regresado a su negocio tradicional a pesar de la enorme deuda que arrastra con los proveedores de su antigua empresa: Vanyera 3.

Ángel Marrero ha retomado el negocio del catering de la mano de su hijo, Borja Marrero, que conquista el mercado en el que había triunfado su padre años atrás: escuelas, hoteles, eventos internacionales y bodas de empresarios, políticos y hombres de negocios. El propio Borja Marrero, reconocido chef canario, ha admitido a este diario que su padre Ángel Marrero ha sido clave en el nuevo negocio: está al mando, asesora, busca clientes. Pero oficialmente no es el propietario de la nueva empresa, Boanva, un negocio que administran padre e hijo mano a mano.  

Boanva, calcada de la extinta Vanyera 3, crece bajo el ojo de Ángel Marrero a pesar de la abultada deuda que mantiene con sus antiguos proveedores. Son 46,7 millones de euros a repartir entre 795 acreedores, muchos de ellos arruinados y decepcionados por las promesas de pago del empresario, según la información que ha obtenido este diario de los juzgados mercantiles de Canarias.  

Los afectados

"Me insistió en que le siguiera suministrando mercancía. Me dijo que todo saldría bien, que la empresa estaba yendo adelante y que me pagaría toda la deuda. Me endeudé yo y hoy me debe más de 600.000 euros que no he podido cobrar desde que se declaró en concurso de acreedores, plagado de irregularidades según los propios administradores concursales", explica José Luis Batista, propietario de Domijocar, una de las empresas afectadas por una de las mayores liquidaciones empresariales del archipiélago.

Los administradores concursales pidieron declarar al empresario culpable del concurso. Destacaron que la empresa había transferido recursos a su filial en pleno proceso concursal, algo que violaría la prioridad que deberían tener los proveedores. La Audiencia Provincial ha dado la razón a los administradores concursales y el caso se encuentra en el Tribunal Supremo, pero Ángel Marrero ya se ha declarado insolvente y asegura que, independientemente de la decisión judicial, no podrá pagar.

Dinero público para el rescate

Vanyera 3 fue una pujante empresa en Canarias que empleó a un millar de trabajadores. Marrero gozaba de los mejores contactos en las islas. De hecho, el propio ministro José Manuel Soria quiso inyectar 20 millones de euros para salvar a la empresa. Finalmente, por restricción europea, sólo tramitó un aval de 5 millones con dinero público para rescatar a la empresa y evitar su quiebra. El interés de Soria por mantener a la empresa a flote era patente. La mujer del ministro también colaboró en el propósito. María del Carmen Benítez López fue procuradora de Vanyera 3 en su etapa de administración concursal.

El hijo de Marrero, Borja, defiende que pueda levantar camino empresarial independientemente del pasado de su padre. Por ello, le compró el 1% que Ángel Marrero tenía en la nueva empresa y ahora todas las acciones le pertenecen.

Tanto los proveedores que siguen sin cobrar como los implicados en la quiebra ven indicios para abrir una investigación. Sospechan que la nueva empresa pudo haber sido levantada con recursos de la antigua Vanyera 3, que ahora resurge de sus cenizas con nuevo cuerpo.