Aena sacrificará los aeropuertos secundarios para resucitar Barajas

Aena sacrificará los aeropuertos secundarios para resucitar Barajas

Los nuevos incentivos atraerán el tráfico disperso por España hacia la red principal

Las bonificaciones de tasas que prepara Aena para mitigar la fuga de rutas de los aeropuertos principales permiten al sector deducir un cambio de estrategia en la gestión de los cielos españoles. Bruselas, aunque con su propia hoja de ruta, trabaja para fulminar la práctica de subvencionar vuelos deficitarios.

El nuevo sistema penalizará los aeródromos secundarios de la red y potenciará los mayores. La táctica beneficiará esencialmente a Madrid-Barajas, la instalación que peor se comporta este año respecto al volumen de pasajeros. El marco que se diseña le pemitirá cobrar ventaja gracias a la concentración del tráfico disperso. No será, sin embargo, el único favorecido por el plan.

Hasta 2015, Aena apoyará a las compañías que quieran crecer en los cuatro grandes –además de la capital, Barcelona, Palma y Málaga—. Por ejemplo, hay conversaciones avanzadas para unir en vuelo directo Andalucía con China. Por el contrario, no habrá presupuesto para incentivar el aterrizaje de nuevos operadores ni para la ampliación de los servicios en los aeropuertos excluidos de esta lista.
 
 
Bruselas quiere purgar de aeropuertos deficitarios la red continental
 
De este modo, el gestor público pretende hacer equilibrios entre las estrecheces presupuestarias y la necesidad de poner fin a la sangría de rutas –y, consecuentemente, de pasajeros— en los mayores aeropuertos, principal atractivo de la futura privatización.

La nueva política de incentivos nacerá armonizada a la directiva que prepara Bruselas sobre la subvención al transporte aéreo. El Ejecutivo comunitario quiere purgar el continente de aeropuertos quebrados o instalaciones inviables como Castellón, Murcia o Ciudad Real. España no es el único país con aeropuertos fantasma.

La Comisión Europea, a través del departamento de Competencia –dirigido por Joaquín Almunia (PSOE)—, aprobará en 2014 una directriz para suprimir las subvenciones que los gobiernos locales pagan a las aerolíneas por volar a ciudades secundarias, donde el mercado no sostendría el negocio por sí solo.

Tras la entrada en vigor, las administraciones sólo podrán potenciar aquellos aeropuertos donde realmente exista una demanda de transporte. En esta filosofía encaja Aena el nuevo plan de bonificaciones. Los gobiernos se expondrán a sanciones graves, según fuentes comunitarias, si sostienen el actual sistema.
 
 
Las subvenciones sólo serán legales en instalaciones rentables
 
Cataluña, Valencia y Galicia son los territorios más prolíficos en este tipo de acuerdos. De hecho, Bruselas investiga el pago de ocho millones a Ryanair por operar en Gerona y Reus. La misma compañía no recibe ninguna compensación por volar a Barcelona, donde gana dinero a pesar de las tasas.

En septiembre, la red de Aena registró más de 19 millones de pasajeros, un 2% menos, con una disminución de las operaciones del 5%, hasta las 167.849.

Madrid-Barajas logró recuperar la primera posición. Captó a tres millones de viajeros, pese a registrar una caída del 11%, con un 10% menos de vuelos, hasta 28.969 operaciones. Por detrás se situó Barcelona-El Prat, con tres millones y un 5% menos de operaciones, hasta 25.828 movimientos.