El A320neo se convierte en la pesadilla de Airbus

Los problemas con los motores del A320neo se convierten en un lastre para Airbus.

El A320neo se convierte en la pesadilla de Airbus

Los problemas con los motores del A320neo retrasa las entregas de este avión, y Airbus se prepara para afrontar las sanciones de sus clientes

El modelo estrella de Airbus, el A320neo, se está convirtiendo en una pesadilla para el fabricante europeo. Los problemas en los motores fabricados por Pratt & Whitney demoran las entregas a los clientes, que analizan la aplicación de sanciones por los retrasos.

Fuentes de Airbus citadas por Bloomberg detallaron que el fabricante aeronáutico entregaría entre 30 y 40 aviones menos que los comprometidos.

El objetivo inicial de Airbus era que sus clientes reciban 210 aviones con los motores de Pratt & Whitney a lo largo del año. Y la única opción para que se cumplan los objetivos es que el fabricante de motores acelere su producción a marchas forzadas.

Airbus entregará entre 30 y 40 unidades menos del A320neo programadas

Esta empresa había detectado que en un “número limitado de motores” había problemas con el comprensor de alta presión, y la reparación así como la mejora de las futuras unidades lleva a un efecto dominó en la ralentización de la producción.

Sanciones en puerta

Una de las consecuencias de este problema es que los clientes podrían sancionar económicamente a Airbus por las demoras. Además también repercute en una ralentización en la producción de otros modelos.

De hecho, la empresa pensaba aprovechar este año para ponerse al día con las demoras que había tenido el año pasado con otros tipos de aviones, otro objetivo que también quedará aparcado.

Indi Go, el principal cliente el A320neo –con un pedido de 430 aeronaves por 4.500 millones de euros- protestó porque tiene que alquilar aviones A320ceo para los trayectos de corto radio, lo que le implica un aumento de sus gastos.

Más y más problemas

Otro problema económico para Airbus es que tiene que afrontar costes extras por mantener aparcados el centenar de aviones que están prácticamente terminados en su construcción pero que les falta agregar los motores en discordia.

Los retrasos en las entregas impactan negativamente en los resultados del fabricante. En el primer trimestre del año logró beneficios por 283 millones de euros, un 31% menos que el mismo período del año pasado.

Airbus quiere alcanzar, como sea, el objetivo de entregar 800 aviones a sus clientes. Para evitar que los problemas de los Pratt & Whitney se conviertan en un agujero negro, ofrece a sus clientes las turbinas de CFM International, una joint venture entre Safran y General Electric. En los planes del fabricante se espera entregar 210 unidades equipadas con este modelo de motor.