Cuando el A380 estuvo a punto de ser un palacio volador

El A380 privado habría sido tan lujoso como un yate de alta gama. Foto Edése Doret

Cuando el A380 estuvo a punto de ser un palacio volador

En pleno furor del lanzamiento del A380 un príncipe de Arabia Saudí quiso comprar un avión para convertirlo en un lujoso palacio del aire

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

13/05/2020 - 12:38h

El príncipe Alwaleed bin Talal bin Abdulaziz Alsaud es el hombre más rico de Arabia Saudí y una de las 50 fortunas más potentes del mundo, según Forbes. En sus sueños de riqueza en el 2007 negoció con Airbus la compra de un A380 para convertirlo en su jet privado, con una cuantiosa inversión para dotarlo del máximo lujo posible.

El proyecto del ACJ380-800, como lo bautizó Airbus, entusiasmó al fabricante europeo porque así vería que toda la línea de sus aviones tienen un modelo para el mercado corporativo.

Entusiasmo de Airbus

De hecho la compañía ha fabricado 222 variantes de sus aviones, desde los A220-300 hasta los A350-900, adaptados para usos particulares, informó Simple Flying.

Eran los años dorados del A380: en el 2007 Singapore Airlines realizó el primer vuelo comercial del cuatrimotor, y Airbus tenía en carpeta otros proyectos para expandir las versiones de su nueva estrella, como un modelo para carga.

El príncipe saudí pensaba invertir 327 millones de euros en comprar el A380 y decorarlo con detalles de lujo

Pocas semanas después del vuelo inaugural el príncipe saudí se convirtió en el primer (y único) comprador privado del A380. El magnate estaba dispuesto a invertir 327 millones de euros entre la aeronave y decorarlo con servicios excéntricos como un baño turco a bordo y muchos detalles en oro, indicó The Daily Mail.

A380+ascensor imagen DesignQ

Un ascensor habría comunicado los tres pisos del A380. Imagen: DesignQ

El palacio volador por dentro

¿Cómo hubiera sido este palacio volador? Un proyecto de Design Q contemplaba que el avión se divida en tres niveles: el de la bodega sería adaptado para llevar un par de coches de su lujosa flota, y a poca distancia estaría el hamman con paredes de mármol y capacidad para cuatro personas.

 


Propuesta de diseño de Edése Doret para el A380 corporativo

A un lado se desplegaría una sala común con cómodos sofás, 20 asientos similares a los de la primera clase y una pantalla en el piso que mostraría las nubes filmadas desde el exterior del avión. Incluso el estudio de diseño sugería colocar tomas que expulsen aire para dar la sensación de un vuelo exterior.

[Para leer más: El A380F: el otro fracaso de Airbus]

En el nivel medio se proyectaba una gran sala de conferencias con una larga mesa y con tecnología innovadora como hologramas para comunicarse, como si fuera una película de ciencia ficción.

La estancia siguiente se reservaba para una sala de conciertos, con un piano y con capacidad para diez personas.

En tanto la parte trasera de este nivel se destinaría para los asientos de los tripulantes y otros servicios para los pasajeros.

A380+suite imagen DesignQ

Las suites habrían sido decoradas al estilo árabe. Imagen DesignQ

Las suites

El tercer nivel era el más opulento: una escalera en espiral que parecía flotar en el aire comunicaba con el piso superior, donde se encontrarían cinco suites con camas dobles y sillones; además de un espacio para rezar con controladores electrónicos que marcarían la ubicación de La Meca.

El acceso se planteaba por la tradicional escalera o por un elegante ascensor de cristal que comunica los tres niveles, pero solo reservado para el príncipe y personas de su confianza.

Más lejos que ninguno

Si un A380 comercial es capaz de transportar a 550 personas en cuatro clases, el avión privado del príncipe saudí estaba configurado para llevar a 50 pasajeros.

El A380 del príncipe saudí habría podido viajar 17.500 km, más que ningún A380 comercial

Aunque tenga tanta parafernalia de decoración, hubiera pesado menos que un avión convencional y su autonomía habría llegado a los 17.500 kilómetros, unos 2.600 km más que lo habitual.

A380 escalera Imagen DesignQ

Diseño de la escalera flotante en el A380. Imagen DesignQ

El príncipe cambia de idea

Airbus había prometido entregar el jet privado en el 2013, pero por causas desconocidas en el 2009 el príncipe Bin Talal suspendió la operación. El A380 que se estaba fabricando terminó en el mercado comercial, y por suerte para todos, no se habían iniciado los trabajos de redecoración internos.

[Para leer más: Boeing presenta el jet privado de los récords]

El magnate terminó eligiendo un Boeing 747 para su flota de aviones privados, donde el dorado del oro (o su imitación) ilumina como si fuera un templo.

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La nueva propuesta de 2018 para el A380 corporativo. Imagen Winch Design

Otra oportunidad (perdida)

Pero una década después casi hubo una oportunidad de resucitar el proyecto: en el 2018 Singapore Airlines anunció el retiro de cuatro de sus A380, y la consultora Sparfell and Parteners fue encargada de buscar potenciales compradores para una versión corporativa del gigantesco cuatrimotor, rediseñados por Winch Design.

Pero ningún jefe de estado ni empresario levantó la mano, y el sueño se esfumó. Desde que Airbus comunicó que dejará de fabricar el A380 el año que viene, casi no hay posibilidades de esperar a ver uno de estos aviones transformado en un palacio del aire.