Los aeropuertos serán aún más centros comerciales

El proyecto de Incheon reconvertirá el aeropuerto de Corea del Sur en un centro comercial, de negocios y entretenimiento.

Los aeropuertos serán aún más centros comerciales

Las terminales más grandes del mundo, sobre todo de Asia, se reconvierten en ciudades aeroportuarias con centros comerciales, de convenciones, casinos y hoteles

Hasta hace pocas décadas el esquema era sencillo: un aeropuerto recibe ingresos de los derechos de vuelo y la gestión de cargas, y un pequeño margen adicional provenía de actividades extra aeronáuticas, como el movimiento económico de los comercios y los locales gastronómicos.

Pero la marea está cambiando y la tendencia es que la mitad de los ingresos de las terminales sean de actividades comerciales. El 35% pertenece a las tasas de aterrizaje y despegue, carga de mercaderías y los ingresos por pasajeros transportados. Y un 15% proviene de las actividades inmobiliarias.

Menos ingresos aeroportuarios

Y estos números presentarán una deriva mayor a las actividades extra aeroportuarias, en desmedro de los ingresos de la operatividad para lo que los aeropuertos fueron creados.

En un futuro no muy lejano, los aeropuertos serán ciudades satélites con centros comerciales, casinos, hoteles, oficinas y hangares donde, de paso, habrá pistas para que puedan aterrizar y despegar aviones.

Asia lidera la tendencia

Según Oscar Oliver, director general del Centre d'Estudis del Transport per a la Mediterrània Occidental, Asia es la región que está liderando esta tendencia, debido a la explosión de creación de compañías de bajo coste que multiplicaron las operaciones en aquella parte del planeta, y que obliga a los aeropuertos a rediseñar sus funciones.

Asia es la región que lidera la reconversión de los aeropuertos a centros logísticos, comerciales y de negocios

Oliver planteará este fenómeno en un encuentro entre expertos sobre ingresos extra aeroportuarios, que se realizará en Singapur entre el 26 y 29 de junio.

Los nuevos ingresos

Entre los nuevos ingresos que recibirán los aeropuertos se encuentran los servicios aeronáuticos a compañías especializadas en low cost y largo radio, la reconversión de tiendas y restaurantes en inmensos centros comerciales, con centros de convenciones y otras actividades como casinos, parques temáticos y cines.

También se suman la prestación de servicios de logística especializada (como las entregas ‘just in time’ enfocadas al sector textil y farmaéutico) y de mantenimiento (así como basamento) de aeronaves.

Que el pasajero elija el aeropuerto

Un paso más allá es la reconversión a ciudades aeroportuarias, donde también se instalarán oficinas y centros de distribución que no necesariamente tienen que ver con el mercado aeronáutico.

“Estas apuestas se destinan al pasajero que está en conexión, no al que llega a una terminal como destino final. Lo que se busca es que los pasajeros elijan en qué aeropuerto quieren conectar. Y que no estén allí por dos horas, sino varios días”, describe Oliver.

Shenzhen Convention Center
El aeropuerto de Shenzhen tendrá un centro de convenciones de 400.000 metros cuadrados.

La concepción global, indica este experto, es que los aeropuertos sean nodos de comunicación aérea, pero también de generación de negocios.

Todo en uno

“Cuanto más pasajeros estén en conexión, más oportunidades tiene de usar las amenities del aeropuerto”, indica Oliver

La meta a futuro es que un pasajero pueda aterrizar, mantener reuniones, realizar presentaciones, hacer compras, comer en sitios elegantes o sencillos, ir al cine, jugar unas fichas en el casino, relajarse en sesiones de yoga y pasear en un jardín botánico. Y todo ello sin salir del aeropuerto.

Más centro comercial que aeropuerto

Por ejemplo, el aeropuerto internacional de Kuala Lumpur (el de más tráfico de aerolíneas de bajo coste) proyecta construir un centro comercial para sus 45 millones de usuarios anuales, que tendrá 32.000 metros cuadrados de tiendas repartidas en cuatro niveles.

guanzhou
Guangzhou construirá una ciudad aeroportuaria de 400 hectáreas.

Un proyecto similar es el que tiene en carpeta el aeropuerto de Dubai, con 88,2 millones de pasajeros y 2,65 millones de toneladas. Esta terminal es la que tiene más pasajeros internacionales, una verdadera usina de comunicaciones entre Oriente Medio, Asia, Europa y América.

En el caso de Shenzhen, en China, se reconvertirá en un centro promotor de negocios, con un proyecto para construir un centro de convenciones y ferias de de 400.000 metros cuadrados, y en la segunda fase se agregarán otros 92.000 metros cuadrados junto con nuevos hoteles y oficinas, para reforzar la presencia de esta ciudad como el Silicon Valley de China.

Ciudades aeroportuarias de China y Corea del Sur

Un paso más allá lo darán en el aeropuerto de Incheon (Corea del Sur), que pretende aglutinar servicios de entretenimiento, turismo y hostelería en un solo núcleo, enlazado con la terminal.

Se trata de una nueva ciudad aeroportuaria destinada no solo a los pasajeros sino también a empresarios, familias y ciudadanos surcoreanos.

Otra ciudad aeroportuaria será la que se construirá en Guangzhou, que acogerá la sede corporativa de China Southern. En su predio de 400 hectáreas el plan maestro contempla que se integren áreas de negocios, viviendas, oficinas y centros culturales.

¿Y en España?

La creación de ciudades aeroportuarias, o presentados como ‘aeropuertos inteligentes’, era una de las principales apuestas de Aena para su desarrollo futuro. El lanzamiento del plan estratégico fue suspendido por el cambio de Gobierno, y ahora el futuro de estas iniciativas “es una incógnita”, dice Oliver.

Que este proyecto se impulse o quede archivado en un cajón dependerá de la voluntad del Ministerio de Fomento y de quién esté a cargo de Aena, donde se descuenta que su presidente Jaime García-Legaz será reemplazado.