Así aprovecha Lufthansa el espionaje en otras aerolíneas

Lufthansa recoge los frutos del big data en el check-in de más de 200 aerolíneas.

Así aprovecha Lufthansa el espionaje en otras aerolíneas

Lufthansa financia una plataforma donde que es posible realizar check-in en más de 200 aerolíneas. Y tiene un motivo estratégico para hacerlo

El hub de innovación digital de Lufthansa, hace dos años, invirtió en una start-up llamada airlinecheckins.com. El dinero destinado es calderilla para el grupo alemán, apenas 30.000 euros. Pero sus beneficios son incalculables.

Esta plataforma permite realizar el check-in de manera ágil en más de 200 aerolíneas del mundo. ¿Para qué le sirve a Lufthansa poder gestionar la facturación en compañías que no pertenecen a su grupo?

La clave está en los datos

“Información y datos”. Esas son las palabras claves, dijo el director del área digital de Lufthansa, Christian Langer, en un foro organizado por Skift.

Este espionaje, perfectamente legal, tiene sus límites. La plataforma no puede recabar datos personales de los pasajeros, pero sí puede tener un panorama global de las preferencia de los viajeros al momento de elegir asientos.

El grupo Lufthansa puede acceder a un universo de datos del comportamiento de los pasajeros al momento elegir asientos y otros servicios

Esta información le sirve al grupo Lufthansa, y sobre todo a su compañía de bajo coste Eurowings, a planificar las estrategias para el cobro adicional en la elección de asientos, un recurso que también utilizan otras aerolíneas como Ryanair.

Análisis de las preferencias

“Así obtenemos buenas estadísticas de los pasajeros. ¿Cuáles son las preferencias de nuestros clientes, en qué lugares prefieren sentarse en un avión? Elaboramos un promedio y logramos un panorama más preciso de cómo funciona el esquema de distribución de asientos”, precisó el ejecutivo.

Los competidores aceptan que esta plataforma funcione, pero no están muy a gusto con que Lufthansa esté detrás de ella. Para garantizar su independencia , sus desarrolladores trabajan en Berlín, lejos de la principal sede corporativa del grupo, en Fráncfort.

Incomodidad de la competencia

Lo que incomoda a las aerolíneas es que el proceso de check-in es clave para poder vender productos adicionales, como la reserva del asiento, la prioridad para embarcar, maletas extras, comida a bordo, etcétera.

Sin necesidad de saber quién compra cada cosa, las aerolíneas de Lufthansa acceden a miles de datos del comportamiento de los usuarios y les permite afinar la puntería en sus estrategias de venta.