Por qué los asientos de los aviones siempre miran hacia delante

Los asientos de los aviones siempre miran hacia delante. Pero en algunas clases más exclusivas están en sentido inverso

Por qué los asientos de los aviones siempre miran hacia delante

Aunque una disposición de asientos mirando hacia la cola sería más segura, los aviones mantienen siempre la misma configuración de plazas

Los aviones militares y los jets privados tienen asientos de espaldas a la cabina, e incluso los expertos aeronáuticos aseguran que una plaza mirando hacia la parte trasera es más segura. Pero desde los inicios de la aviación, los pasajeros siempre miran a la cabina.

No es que la industria no pueda contar con una disposición alternativa. De hecho, las clases más exclusivas de Qatar Airways, British Airways, Etihad, American Airlines y United Airlines tienen asientos girados en 180 grados, para crear más intimidad entre pasajeros que viajan juntos.

Más seguridad

Si los asientos estuvieran en la disposición inversa, podrían ser más seguros, porque en caso de impacto, el centro de gravedad del pasajero se distribuye a lo largo del asiento, en vez de distribuirse entre las correas del cinturón de seguridad.

Los aviones militares y los jets privados, así como algunas clases exclusivas, tienen asientos que miran hacia la parte trasera del avión

Por ejemplo, en caso de colisión, la carga de estrés que recibe el cuello de un niño desciende de 200 kilos a 50 si el asiento estuviera girado hacia atrás.

Razones psicológicas

Una de las razones de que los asientos estén dispuestos hacia delante es psicológica. La idea de avanzar se relaciona con mirar de frente. Si los asientos estuvieran girados, no sería extraño que muchos pasajeros digan, antes de que el avión cierre sus puertas, que se marean.

Esa sensación puede suceder en los viajes en tren, por el movimiento de inercia y el efecto visual con el paisaje, pero excepto en el despegue o aterrizaje, ese sentimiento no existe cuando se vuela.

El problema de los costes

Claro que también hay un tema de costes. Es imposible que los actuales asientos puedan ser modificados para que giren sobre su eje: habría que montarlos desde cero en un avión.

Pero como en caso de impacto el peso de gravedad es mayor, los asientos tendrían que ser más pesados para resistir esta carga adicional, y por ello, también el piso tendría que tener un refuerzo para soportarlo.

Más peso equivale a más combustible para que la aeronave pueda volar. Y más consumo significa mayores costos para el billete. Por lo cual la ecuación queda descartada para el negocio de las aerolíneas.