Por qué los aviones vuelan más lento que hace 70 años

El Boeing 707, en la década de los 50, podía viajar más rápido que los vuelos actuales.

Por qué los aviones vuelan más lento que hace 70 años

La tecnología aeronáutica avanza, pero las compañías evitan que los aviones vuelen más rápido que en las décadas pasadas

Juan Pedro Chuet-Missé

BARCELONA

14/05/2018 - 19:12h

En la década de los 50, las publicidades del Boeing 707 alardeaban de que podían cruzar el Atlántico más rápido que cualquier aeronave. Y era cierto: este modelo podía llegar a los 525 nudos (972 kilómetros por hora), mientras que las actuales aeronaves viajan a entre 480 y 510 nudos (de 888 a 944 kilómetros por hora).

Si la tecnología aeronáutica ha progresado y los motores son más eficientes que hace 70 años, ¿por qué los aviones no vuelan más rápido?

El dinero es el que manda

En realidad, no es que no puedan volar más deprisa, sino que no quieren. La razón, cuando no, es económica: cuanto más rápido vuela un avión, consume más combustible. Es el mismo principio para los coches: prueba de viajar varias horas a 100 km/h y el ahorro será muy superior a que si el cuentakilómetros llega a los 120 km/h.

Por ejemplo, la aerolínea Jet Blue ahorró 11,4 millones de euros anuales con incrementar en dos minutos el tiempo de cada vuelo.

La importancia del índice de derivación

Según detalla el profesor de Aeronáutica Mark Drela, del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts), este principio sucede sobre todo en los motores del tipo high-bypass (turbofan de alto índice de derivación).

Cuanto más alto es el índice de derivación en un reactor presenta un mejor rendimiento. En el caso del Concorde, era del 0:1, o sea que devoraba combustible como ninguno (razón por la que podía alcanzar velocidades supersónicas, y a su vez la causa por la que sus billetes eran tan caros).

Los motores más eficientes

El Rolls Royce Trent 900 del A380 tiene un índice de derivación de 8.7:1, el General Electric GE90 del B777 llega al 9:1, y el Rolls Royce Trent 1000 del B787 alcanza a un coeficiente de 10:1

Por ello, detalla Drela, la tendencia es que se fabriquen motores más pequeños y livianos pero que logren un mayor rendimiento de su consumo cuando vuelan a velocidades más lentas.

Es lo que sucede con la nueva generación de motores para el A320neo o el B737 MAX, que se encuentran en una ratio de 12:1, lo que permite ahorros de un 20% en el consumo.

Cuidando el recurso

Pero aunque los motores sean más eficaces en su rendimiento, las aerolíneas se cuidan de no malgastar sus recursos. Tener al rubro del combustible bien atado les permite ofrecer la actual diversidad de billetes, que en los vuelos de largo radio ahora se incorporan las tarifas básicas para competir con las low cost.

Además, los aumentos del petróleo obligan a controlar el consumo a rajatabla, para que volar siga siendo un eficaz negocio para las aerolíneas.