Boeing madura un avión que triplicará la velocidad del Concorde

El modelo supersónico de Boeing pretende volar a más de 6.000 kilómetros por hora.

Boeing madura un avión que triplicará la velocidad del Concorde

Boeing se suma a los proyectos para resucitar el avión supersónico, pero su modelo podría volar entre Nueva York y Shanghái en tres horas

El regreso del avión supersónico vuelve a estar en los planes de Boeing. El fabricante norteamericano ya había barajado un relanzamiento pero con fines militares, pero ahora se propone construir un modelo comercial que pueda duplicar la velocidad del Concorde.

Según describió el consejero delegado Dennis Muilenburg, el avión supersónico de Boeing podría surcar los cielos en una década, o dos. O sea, no hay ninguna fecha concreta para ponerlo en marcha.

Pero si es llamativo el desafío tecnológico que piensa concretar: un avión que vuele a una velocidad de Mach 5, o sea 6.174 kilómetros por hora. El Concorde, que dejó de operar en 2003, cruzaba el Atlántico Norte a 2.170 kilómetros por hora.

De NYC a Shanghái en dos horas

Si este avión existiera, podría volar entre Nueva York y Shanghái en menos de dos horas. O hacer la misma ruta que el Concorde, entre la Gran Manzana y Londres (5.567 kilómetros) en poco menos de una hora. Se demoraría más ir desde el aeropuerto al hotel en Manhattan que en cruzar el océano.

El avión supersónico de Boeing pretende cruzar el Atlántico Norte en menos de una hora

El consejero delegado de Boeing no dio ninguna pista sobre la tecnología que piensan aplicar para lograr esta velocidad, donde hay varios frentes que resolver: uno es el fuerte ruido que produce el avión cuando rompe la barrera del sonido (lo que complicaba la operatividad del Concorde cuando atravesaba zonas urbanas).

Buscando el negocio

El otro es económico: en sus 30 años de vida el avión supersónico desarrollado por Air France y British Airways jamás logró beneficios. Sus pasajes costaban 6.000 dólares (unos 20.000 euros actuales), y sus asientos eran muy poco cómodos.

Fue un fiasco económico, y tras el trágico accidente de 2000, en que murieron 113 personas, su suerte estaba echada.

El proyecto de Boeing sólo puede ser viable si alguna aerolínea lograra volar con su pasaje completo, y a un coste que pueda ser asumible. Que conecte Nueva York y Shanghái podría ser una buena opción para seducir al pasajero corporativo, que sueña con poder salir a primera hora desde el JKF, llegar a la ciudad china, mantener reuniones de negocios durante el día y regresar al atardecer a su casa.

Otros proyectos en danza

Mientras Boeing diseña su avión en ordenadores, Boom Technology lleva un par de años trabajando en un modelo que volará a 2.700 kilómetros por hora y que, asegura su desarrollador, será 30 veces más silencioso que el Concorde.

Gracias a una optimización de la tecnología, podrá contar con tarifas un 75% más baratas que aquel extinto avión.

Japan Airlines invirtió 10 millones de euros en este proyecto, y el millonario Richard Branson reservó 10 aeronaves para cuando estén listas para volar, previo pago de 1.890 millones de euros.