Boeing congela el proyecto del B777X

El B777X tendrá que esperar al 2020 para realizar los primeros vuelos. Foto: Boeing.

Boeing congela el proyecto del B777X

Los problemas en los motores postergan hasta el año que viene los vuelos de prueba del B777X. Además Boeing considera dejar de fabricar el B737 MAX

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

25/07/2019 - 10:46h

No, el B777X no realizará los vuelos de prueba este otoño, como Boeing había anunciado hace un mes atrás. El consejero delegado de la compañía, Dennis Muilenburg, confirmó que este avión de doble pasillo recién podría comenzar a volar (con suerte) en el primer semestre de 2020.

La causa reside en los problemas que acarrean los motores GE9X, las turbinas más potentes del mercado, diseñadas especialmente para impulsar a este futuro avión que será el bimotor más grande del mundo.

Un nuevo retraso (y van…)

Este es un nuevo retraso en la hoja de ruta del B777X. La idea inicial del fabricante era que los vuelos de prueba se realicen en el 2018 y que las aerolíneas puedan operarlo comercialmente el año que viene.

[Para leer más: El retraso del B777X pone en apuros a Lufthansa]

A principios de año el fabricante trató de acelerar los tiempos con la presentación en sociedad de este modelo, pero la caída del segundo B737 MAX en cinco meses desató una crisis que obligó a cancelar el evento, mientras que General Electric reconocía que había varios detalles técnicos que resolver en los motores antes de iniciar los vuelos de prueba.

Reconocimiento oficial

En la presentación de resultados trimestrales Boeing informó de que si bien esperan entregar el primer B777X el año que viene “los vuelos se demorarán hasta el 2020” por retrasos relacionados con los motores que fabrica General Electric.

Boeing esperaba que los problemas con los motores GE9X se resolvieran pronto, pero ahora reconoce que los vuelos de prueba se realizarán hacia el 2020

Hace un mes el director ejecutivo de esa compañía, David Joyce, había dicho que encontraron “un componente dentro del comprensor (de la turbina) que presenta un desgaste mayor al que esperábamos. Hemos tenido que apretar el botón de pausa con Boeing”.

Boeing está preparando cuatro B777X para iniciar los vuelos de prueba en junio. Foto: Boeing.
Los B777-8 y B777-9 no volarán hasta el 2020. Foto: Boeing

Sin embargo el fabricante de aviones confiaba en que este problema se resolviera pronto, pero como admitió su máximo responsable, todo el calendario se posterga varios meses más.

Las aerolíneas siguen esperando

Por las dudas Boeing ya no informa de fechas de entrega a las aerolíneas que se comprometieron a incorporar a este nuevo avión. Lufthansa dijo que podría esperar a recibirlo a fines del 2020 y Emirates en enero de 2021.

Los dos modelos del B777X, el -8 y el -9 tienen 325 pedidos de compra por parte de ocho aerolíneas. Además de las citadas Lufthansa y Emirates (con nada menos que 150 aviones) también se encuentran Qatar Airways, British Airways, Cathay Pacific, Singapore Airlines, All Nippon Airways, Etihad y un cliente sin identificar.

Paralización en la fabricación del B737 MAX

Otro problema, más grave todavía, es la crisis por el B737 MAX. La prohibición de vuelos y la paralización de las órdenes de compra llevaron a Boeing a registrar pérdidas por 711 millones de euros en el primer semestre, cuando en el mismo período del año pasado había logrado un superávit de 4.193 millones de euros.

boeing motor B777X
Los problemas en los motores demoran el lanzamiento del B777X. Foto: Boeing.

[Para leer más: La producción del Boeing 737 MAX se desploma]

Las ventas cayeron un 38% entre enero y junio, mientras que las entregas se redujeron un 37%.

Boeing analiza con producir menos B737 MAX o dejar de fabricarlos hasta que se solucione la crisis de este avión

Ante esta situación Muilenburg reconoció que la compañía analiza disminuir la producción del B737 MAX o incluso dejar de fabricarlo hasta que se levante el veto a los vuelos y las aerolíneas vuelvan a confiar en este avión.

La primera vez en 20 años

Si esto sucede, sería la primera vez en 20 años que Boeing tiene que tomar una decisión de este calibre, cuando en 1997 dejó de fabricar el B747 y demoró la llegada del nuevo B737.

Ya Boeing había ralentizado la fabricación del B737 MAX de 52 a 42 unidades mensuales, pero la falta de ventas llevó a que la compañía ya no tenga más espacio para guardar los aviones recién salido de las fábricas.