Concorde ruso: cuando la URSS dominó la carrera supersónica

El TU144 venció a l Concorde en la carrera supersónica

Concorde ruso: cuando la URSS dominó la carrera supersónica

El Tupolev TU144, primer avión supersónico comercial, será convertido en museo en Kazán

El próximo 31 de diciembre se cumplirán 50 años del primer vuelo del avión Tupolev TU144, el avión con el que la URSS ganó a Francia y Reino Unido la carrera por las aeronaves supersónicas del uso comercial. Uno de estos aviones, que dejaron de operar en la década de los ochenta, será convertido en un museo interactivo en Kazán.

Durante la Guerra Fría, la competencia por la supremacía tecnológica era una cara más del enfrentamiento entre la URSS y el bloque occidental. Una de las batallas más feroces tuvo lugar en la década de los setenta y sus protagonistas fueron dos aviones: el Concorde de fabricación anglofrancesa y el TU144 soviético.

La maqueta del prototipo ruso se presentó en París en 1865, seis años después que la del Concorde, pero realizó su primer vuelo el 31 de diciembre de 1968; dos meses antes que su rival, que lo haría el 2 de marzo de 1969

El avión supersónico

Retirado Boeing de la carrera por el desarrollo del avión supersónico de uso comercial –su B2707 ni siquiera llegó a completar la fabricación y el proyecto fue cancelado-, el prototipo construido por las compañías British Aircraft Corporation y Aérospatiale era el más desarrollado en los años sesenta.

Sin embargo, la URSS no quería perder la carrera y obligó a sus ingenieros, encabezados por Andrei Tupolev, a acelerar al máximo su desarrollo. Su maqueta se presentó en París en 1965, seis años después que la del Concorde, pero los rusos consiguieron que despegase en su primer vuelo el 31 de diciembre de 1968; dos meses antes que su rival, que lo haría el 2 de marzo de 1969.

El gran parecido en el diseño de ambas aeronaves, especialmente las alas delta en ángulo recto y la nariz retráctil, despertó muchas sospechas; incluso se definía al modelo ruso con el apodo de 'Concordski'

El gran parecido en el diseño de ambas aeronaves, especialmente las alas delta en ángulo recto y la nariz retráctil, despertó muchas sospechas; incluso se definía al modelo ruso con el apodo de 'Concordski'. Sobrevolaron, además, numerosas historias de espionaje y contraespionaje, incluidos robos de planos y maquetas.

Lo cierto es que el TU144 era más grande, con capacidad para 140 personas frente a las 120 del Concorde, al que superaba también en peso y velocidad, aunque no en autonomía y alcance, debido a enorme consumo de combustible de sus cuatro motores turbojet Kolesov RD-36-51 que, además, eran extremadamente ruidosos.


Este vídeo de Mustard explica los éxitos y fracasos del TU144.

El desastre

Tras la ventaja del primer vuelo, ambos aparatos se midieron en el Salón Aeronáutico de Le Bourget, en París, en junio de 1973, donde realizaron una exhibición. Al vuelo impecable del Concorde le siguió, nueve minutos más tarde, el del TU144. Pero algo fue mal y el avión estalló en el aire tras realizar una extraña maniobra de descenso.

Murieron los seis tripulantes y otras ocho personas que iban a bordo y corrieron todo tipo de acusaciones y sospechas.

Si bien la versión oficial –que pocos creyeron- fue que un fotógrafo que iba en la cabina de los pilotos cayó accidentalmente sobre los mandos, los soviéticos acusaron al espionaje francés de sobrevolar ilegalmente el espacio aéreo para grabar los detalles de la nave ocasionando el brusco cambio de rumbo y la pérdida de estabilidad que condujo al fatal accidente.

El TU144 inició sus vuelos comerciales en 1977, mientras que otra versión de carga, el TU144D, voló en la década de los 80. En 1983, la Unión Soviética anunció el abandono de este avión por sus altos costes y su baja rentabilidad

Vuelos comerciales del TU144

El TU144 inició después sus vuelos comerciales en 1977, mientras que otra versión de carga, el TU144D, voló en la década de los 80. En 1983, la Unión Soviética anunció el abandono de este avión por sus altos costes y su baja rentabilidad aunque, más adelante, en los 90, volvió a estar operativo como parte de un proyecto de investigación de la NASA.

Tupolev TU144

El contrincante francés tuvo, por su parte, 27 años de servicio comercial, interrumpido tras su único accidente, el 25 de julio de 2000, cuando despegaba del aeropuerto de París-Charles de Gaulle rumbo a Nueva York.

El suceso, unido al elevado coste de la aeronave y su enorme gasto en combustible que lo hacían poco atractivo para las aerolíneas, puso fin a la generación de aviones supersónicos.

Un museo para el TU144

La historia de la carrera supersónica y el desarrollo tecnológico en torno a estos aviones, en particular el ruso, será llevado a un museo que proyecta llevar a cabo la Universidad Técnica de Investigación Nacional de Kazán.

Tupolev TU144 avión supersónico

El proyecto incluye la restauración del aparato TU-144S registrado como CCCP-77107, que llevaba 32 años en el patio trasero de la universidad. Además, prevén incorporar diferentes efectos para que los visitantes experimenten las mismas sensaciones que tuvieron los pilotos reales del avión.

Otro de estos aparatos ha sido también restaurado y formará parte de un nuevo museo nacional de la aviación que se instalará en la ciudad rusa de Zhukovski, donde se celebra anualmente el Salón Aeroespacial de Moscú MAKS.

Otro de estos aparatos, el CCCP-77115, ha sido también restaurado y formará parte de un nuevo museo nacional de la aviación que se instalará en la ciudad rusa de Zhukovski, donde se celebra anualmente el Salón Aeroespacial de Moscú MAKS.

Fuera de los territorios de la antigua URSS, un TU144 se exhibe en el Museo Técnico de Sinsheim (Alemania).