Controladores: el fantasma de las huelgas vuelve a Barcelona

Los controladores aéreos del centro de Barcelona reclaman la incorporación de más trabajadores.

Controladores: el fantasma de las huelgas vuelve a Barcelona

El centro de control de Barcelona da 48 horas a Enaire para responder a sus demandas antes de ir a la huelga en julio

Los controladores del centro de Barcelona dan 48 horas de ultimátum a Enaire para responder a sus demandas de sumar nuevas plazas de trabajadores y de reorganizar los turnos de trabajo. De lo contrario, anunciarán huelgas durante julio.

Las conversaciones con el gestor del tráfico aéreo se habían interrumpido cuando Pedro Sánchez triunfó con la moción de censura y asumió la presidencia de Gobierno.

Los representantes de los trabajadores dieron dos semanas a que se nombren los nuevos ministros y secretarios de Estado antes de retomar las negociaciones. Pedro Saura, nuevo secretario de Infraestructuras, asumió el viernes 15, pero los controladores no quieren seguir dilatando la espera.

Huelgas para julio

Según indicaron fuentes de los controladores a Cerodosbé, si entre este jueves y el viernes 22 no hay respuestas por parte de Enaire, anunciarán la convocatoria a huelga.

No hay precisión de las fechas posibles, pero las prisas del colectivo obedece a que la ley exige al menos 10 días previos antes de emprender la medida de fuerza. El plan inicial era cesar las actividades los miércoles y domingos, durante diez semanas.

De ser así, las primeras huelgas llegarían en los primeros días de julio, y se extenderían hasta los inicios de septiembre.

Perjuicios en el Mediterráneo

La huelga no se dará en la torre de control de Barcelona-El Prat, sólo en el centro de Gavà en el que trabajan 298 controladores. El aeródromo barcelonés se verá afectado, así como los vuelos que provienen del Levante y las islas Baleares.

Las huelgas comenzarían en julio. El plan inicial era cesar las actividades los miércoles y domingos, durante diez semanas

O sea, la mayor parte del arco mediterráneo español quedará paralizado.

Qué reclaman los trabajadores

Los controladores exigen a Enaire que aumenten las plazas en el centro de control, lo que permitiría reorganizar los turnos de trabajo.

El organismo propuso incorporar a 90 profesionales al centro durante los próximos cinco años, lo que supondría alcanzar un total de 390 controladores, y estaría dispuesta a reducir la presión sobre la plantilla actual y tener una jornada laboral "razonable".

Los controladores habían indicado a este medio que el convenio colectivo establece que se deberían tener cinco días de trabajo y tres de descanso, “que al final termina siendo dos jornadas, porque sales de madrugada el último día”.

Excepcionalmente, Enaire solicita que el turno sea de seis días de trabajo y dos de descanso, “pero eso pasó a ser la norma en Barcelona”. Desde el 2014 “aumentaron un 336%” los pedidos para que cumplan este turno, precisaron.

Temor de las aerolíneas

La realización de huelgas en Cataluña llevaría a un bloqueo de las operaciones en el sur de Europa , porque se sumaría a las medidas de fuerza que emprenden los controladores de Marsella.

Las huelgas en el sur de Francia afectan a Vueling, Iberia y otras aerolíneas españolas que deben cruzar el espacio aéreo del país vecino para dirigirse al resto del continente.

"Para Vueling, significa que más del 50% de los vuelos desde y hacia Barcelona están afectados", dijo el consejero delegado de IAG Willie Walsh. "La Unión Europea tiene que actuar ya y proteger los derechos de los consumidores", agregó.

 

Acciones legales

Walsh junto con Michael O’Leary (consejero delegado de Ryanair) anunciaron que presentarán una queja ante la Comisión Europea para que el órgano ejecutivo de la UE tome medidas contra las "continuas huelgas de controladores” en el continente, explicaron en la sede del lobby europeo, Airlines for Europe (A4E).

Walsh afirmó que las jornadas de huelga "son un gran problema para la industria aérea porque "están destruyendo el tráfico aéreo europeo", con un impacto estimado para el economía continental de aproximadamente 13.400 millones de euros, una cifra que sigue aumentando.