El Prat se acerca a su punto de saturación

Barcelona-El Prat cruzará la barrera de los 50 millones de usuarios en pocos meses.

El Prat se acerca a su punto de saturación

Las autoridades de El Prat aseguran que se superarán los 50 millones de usuarios, pero el aeropuerto está a un paso de su capacidad límite

Este año Barcelona-El Prat superará los 50 millones de usuarios, frente a los 47 millones del año pasado. Así lo confirmó el director general de negocio regulado de Aena, Javier Marín, en un encuentro empresarial realizado en Platja d’Aro (Girona).

Entre enero y octubre la terminal barcelonesa gestionó el paso de 43,22 millones de pasajeros, un crecimiento interanual del 5,7%. Solo en el mes pasado el incremento fue del 8,8%, números que llevan a los directivos a confiar en que se cruzará esa barrera simbólica.

Barcelona-El Prat duplicó su tráfico internacional en la última década

En su presentación Marín recordó que en la última década El Prat duplicó su tráfico internacional, mientras que la llegada de pasajeros se incrementó velozmente: de los 30 millones registrados en 2008 a los 50 millones que se llegaría en diciembre, se habrá logrado un aumento del 66,6%.

Temor a la saturación

Pero con estas cifras sobrevuela el temor a una inminente saturación del aeropuertos: diversos estudios precisan que la capacidad operativa es de 55 millones de pasajeros anuales, número que a este ritmo se puede superar en dos años.

La solución para evitar el colapso es crear una terminal satélite para la T1, proyecto que Marín recordó que el Gobierno piensa invertir 2.000 millones hasta el 2026. Estas nuevas instalaciones se conectarán con un tren lanzadera automática, tal como sucede en Barajas con la T4, y permitirá recibir a aeronaves de gran tamaño que se dediquen a vuelos intercontinentales.

En paralelo está en carpeta un proyecto para enlazar El Prat con el aeropuerto de Girona por medio de una línea de alta velocidad. De esta manera, entre una terminal y otra habrá 45 minutos de viaje, un modelo de conectividad que se aplica en Londres para gestionar el tráfico de sus seis aeropuertos internacionales.

El Gobierno prevé invertir 2.000 millones de euros para ampliar Barcelona-El Prat para evitar el cuello de botella

Pero para ello antes hay que terminar el proyecto de enlazar la T1 con la T2 con la línea de Cercanías, trabajos iniciados en 2015 y que con suerte terminarán en 2019. Esta semana la pista principal, cerrada mientas se realizaban trabajos de perforación, volvió a estar operativa.

Faltan soluciones a largo plazo

Con una terminal satélite y el enlace del AVE se podría llegar a una capacidad de 70 millones de viajeros anuales. Pero eso está lejos de ser una solución a largo plazo: a este ritmo para el 2030 esa cifra puede superarse.

Porque no se trata solo de ampliar las terminales: con tres pistas (aunque por lo general se usan dos), El Prat se encontrará un cuello de botella para poder ejecutar más de 90 operaciones por hora.

Si se realizaran más operaciones, la pista principal (ideal para aeronaves más grandes) causará un impacto acústico todavía mayor en los municipios cercanos, como El Prat o Gavà.

Otra opción es que la pista sur se extienda hasta los 3.000 metros (actualmente tiene 2.660 metros). Esto podría mejorar la operatividad, pero su ampliación también chocaría con problemas medioambientales en las poblaciones vecinas y en los parques como el de Remolar-Filipinas y el Delta del Llobregat.