La Generalitat y Aena blindan El Prat ante las huelgas

Aena y la Generalitat buscan evitar que las huelgas descalabren la operatividad de El Prat.

La Generalitat y Aena blindan El Prat ante las huelgas

El gobierno catalán controlará con Aena que las huelgas y los controles de seguridad no perjudiquen la operatividad del aeropuerto

El temor a un verano caótico flota en Barcelona-El Prat. En los últimos años, nunca faltó algún suceso que descalabró la operatividad del aeropuerto. En el 2016 fueron las cancelaciones de Vueling, en el 2017 fue el turno de los nuevos controles de pasaportes y los paros de los vigilantes de seguridad. Y este año, se teme el impacto de la ola de huelgas de los TCP de Ryanair y de trabajadores de handling.

Para evitar que se descontrole el funcionamiento de la terminal, el gobierno catalán junto con Aena realizará un “seguimiento exhaustivo” de la actividad aeroportuaria, dijo el consejero de Territorio y Sostenibilidad Damià Calvet.

Controles de la Generalitat

Según precisó, el gobierno autonómico verificará que el funcionamiento de las operaciones así como las salidas y llegadas se ejecuten con precisión, “para no poner en peligro la imagen de Cataluña, por la afectación que tiene en el turismo y en la economía catalana”.

La Agencia Catalana de Consumo exigió a Ryanair e Iberia que informen cómo avisarán de incidencias a sus pasajeros y de qué manera piensan gestionar las huelgas convocadas.

Además desplegará personal en El Prat para asesorar a los usuarios sobre cómo reclamar sus derechos ante cancelaciones.

Temor en el sector turístico

La inestabilidad política impactó negativamente en el turismo de la comunidad autónoma, y sobre todo en Barcelona, donde sus hoteles llegaron a registrar hasta un 15% de las reservas.

La Generalitat exige a Ryanair e Iberia que informen cómo piensan gestionar las huelgas de su personal

A lo largo del año se logró una mejoría, aunque no se ha podido superar el buen desempeño que hubo a lo largo del año pasado. Pero el gobierno catalán, así como el ayuntamiento de Barcelona, saben que cualquier escenario de retrasos y cancelaciones echará por tierra la reconstrucción del sector.

El temor al caos aéreo también se apodera de las patronales hoteleras y de otros sectores del turismo, que exigen medidas para evitar las consecuencias de las huelgas.

Calendario de huelgas

Para ello, la Generalitat propondrá a la Delegación de Gobierno crear un grupo de trabajo permanente para analizar todos los posibles frentes de conflicto y problemas.

Para el 25 y 26 de julio los tripulantes de Ryanair realizarán huelgas en toda España, además de Bélgica, Portugal e Italia. Para el 27 y 28 de julio, así como el 3 y 4 de agosto, los trabajadores de handling de Iberia convocaron paros en El Prat.

Colas en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat. | EFE
El gobierno catalán y Aena quieren evitar el colapso de las operaciones por las huelgas.

Los empleados de los servicios de tierra de los aeropuertos de Aena también convocaron a una huelga para principios de agosto, que podría perjudicar a un millón de pasajeros en todo el país.

Conflictos desactivados

Si bien Enaire pudo firmar la paz con los controladores aéreos del centro de Barcelona-Gavà, persiste el temor de que los trabajadores franceses, sobre todo del punto de control de Marsella, retomen sus huelgas, que perjudican la operatividad de compañías que operan en El Prat.

Aena y la Delegación de Gobierno vigilan que no haya atascos en el control de pasaportes como el año pasado

También se logró desactivar la huelga de pilotos de Vueling, y la aerolínea firmó con Sepla el preacuerdo para elaborar un nuevo convenio colectivo de trabajo.

Largas colas por el control de pasaportes

Los nuevos contratos de los servicios de seguridad evitarían las huelgas de vigilantes del año pasado, aunque no hace falta que haya medidas de fuerza para que vuelvan las colas. La implementación de nuevas medidas de control en los pasaportes motivó largas demoras en la primavera de 2017, que llevaron a los nervios y quejas por las pérdidas de vuelo.

Para evitar esta situación, la Delegación de Gobierno convocó a una comisión que no se reunía desde mayo del año pasado, para buscar estrategias que agilicen este proceso.

En esta reunión participaron representantes del ayuntamiento de Barcelona y El Prat, la Cámara de Comercio de Barcelona y autoridades del aeropuerto barcelonés.