La explosión de una puerta obliga a suspender las pruebas del B777X

Lufthansa es la aerolínea que volará el primer B777X. Foto: Lufthansa.

La explosión de una puerta obliga a suspender las pruebas del B777X

El nuevo -y esperado- avión de doble pasillo del fabricante estadounidense sufre un nuevo revés durante las pruebas de carga

Mar Nuevo

Madrid

09/09/2019 - 10:25h

Más problemas para Boeing: a los retrasos acumulados para que vuelva a volar el B747 MAX, en tierra desde los dos accidentes fatales de Indonesia y Etiopía, se suma ahora un nuevo revés en el programa del B777X, obligado a suspender las pruebas de carga tras un incidente con una de las puertas.

Según explicó el sábado el portavoz del fabricante aeronáutico, Paul Bergman, “durante una prueba de carga final en el avión de prueba estática 777X, el equipo encontró un problema que requería la suspensión de la prueba”.

El incidente tuvo lugar durante una de las pruebas finales que deben ser aprobadas por la FAA

En un comunicado, en el que no se precisaron más detalles del incidente, añadió sin embargo que “las pruebas generales continúan”.

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Explosión de una puerta

Según recoge Reuters, una puerta de carga explotó durante una prueba de estrés realizada a alta presión. Citando al Seattle Times, señala que el accidente ocurrió en un avión de prueba estática, “construido solo para pruebas en tierra” por lo que en ningún caso es un aparato destinado a volar finalmente.

Sin embargo, la gravedad reviste en que el incidente tuvo lugar durante las pruebas finales que deben ser aprobadas por la Administración Federal de Aviación (FAA por sus siglas en inglés) para la certificación del avión.

El programa del B777X ha sufrido ya retrasos como consecuencia de problemas sus futuros motores General Electric

Estas pruebas, que son supervisadas por inspectores de la FAA, someten al avión a "cargas y estrés mucho más allá de la carga operativa normal", añadió el portavoz de la compañía.

Una fuente citada por AFP añadió que durante la prueba una puerta del avión salió disparada, un fallo “infrecuente” en una prueba de carga final, según explicó un experto aeronáutico a la agencia.

Tras el incidente, “el suceso está en revisión y el equipo está trabajando para entender la raíz de su casa”, añadieron desde Boeing.

Más retrasos al programa del 777X

La suspensión de las pruebas del B777X representa un nuevo golpe para el avión, llamado a ser el bimotor más grande del mundo, que tenía su primer vuelo de prueba programado para este mismo verano.

Los problemas y retrasos acumulados por el fabricante de motores General Electric, sin embargo, obligaron a retrasar la fecha de ese vuelo hasta, al menos, principios de 2020. De hecho, el consejero delegado de la compañía, Dennis Muilenburg, confirmó el pasado mes de julio que este avión de doble pasillo podría comenzar a volar “en el primer semestre de 2020”.

Boeing aspira a competir con este nuevo bimotor de doble pasillo contra el éxito del A350 de Airbus

De este modo, también se retrasarán las entregas a las aerolíneas, previstas inicialmente para el próximo año, a compañías como Lufthansa, que será su primer operador, y Emirates, con compromisos de compra para hasta 150 de estos aviones.

Otras de las ocho compañías que ya han comprometido pedidos -que suman hasta 326 aviones- son Qatar Airways, British Airways, Cathay Pacific, Singapore Airlines, All Nippon Airways y Etihad.

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Futura competencia del A350

Con una capacidad de entre 400 y 425 pasajeros y un alcance de hasta 16.000 km, el avión se ofrece en dos versiones, el 777-8X y el 777-9X. Su intención es la de competir con el A350 del fabricante europeo Airbus.

Para aliviar las esperas, Boeing ha ido desvelando detalles de sus interiores así como de la experiencia de volar en el avión, que ofrecerá ventanillas más amplias, mayor espacio en los maleteros y asientos más grandes, entre otros.

La suspensión de las pruebas del 777X añade un nuevo quebradero de cabeza para Boeing, inmerso aún en la crisis del B747 MAX y el enésimo retraso de las certificaciones necesarias para que el aparato pueda volver a volar.