La Guardia Civil devuelve la tranquilidad a El Prat

Agentes de la Guardia Civil custodian los accesos a las puertas de embarque en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat. | EFE

La Guardia Civil devuelve la tranquilidad a El Prat

Las colas se quedan en 20 minutos en la primera jornada de huelga indefinida de los trabajadores de Eulen

Equipo Cerodosbé

BARCELONA

14/08/2017 - 11:40h

El día D ha llegado al Aeropuerto de Barcelona-El Prat. Este lunes los empleados de los filtros de seguridad han comenzado con la huelga indefinida tras rechazar por segunda vez la propuesta de mediación de la Generalitat. No obstante, las colas en los controles se han reducido a las de un día normal del mes de agosto con la llegada del refuerzo de la Guardia Civil, que participa de forma activa en tareas como la revisión de equipajes y control del arco de metales.

Los agentes del instituto armado están presentes en los filtros de control de pasajeros y comparten con los empleados de Eulen tareas ejecutivas y no sólo de vigilancia, como solían hacer antes de los paros. La presencia de más efectivos policiales y el hecho de que los servicios mínimos dictados por la Delegación del Gobierno sean del 90 % está redundando a primera hora de la mañana de hoy en colas de pasajeros mucho menores a las de otros días de paros parciales.

Según apuntan fuerntes del aeropuerto a EFE, desde primera hora de la mañana se puede hablar de “normalidad” con esperas de entre 10 y 20 minutos. De hecho, los pasajeros realizan colas sin aglomeraciones, mientras que en los días de más afectación del conflicto atravesaban el vestíbulo y llegaban casi a las puertas de salida de la terminal.

La Generalitat, por su parte, también ha reforzado la presencia de los Mossos d'Esquadra en el aeródromo barcelonés, donde tienen encargada la seguridad del espacio público, tal y como acordaron la administración autonómica y la española en la reunión del comité de crisis del pasado jueves.

Las colas más importantes se han vivido esta madrugada, antes de las 6.00 horas, y se deben, en gran parte, a que a esa hora sólo hay un filtro de seguridad abierto, y además los pasajeros tienden estos días a adelantar mucho su llegada al aeropuerto de El Prat para evitar perder sus vuelos por las demoras en los puntos de control de seguridad.