La nueva política de equipajes desborda a Ryanair

Ryanair aplicará paulatinamente su nueva política de equipajes para que los pasajeros "se acostumbren".

La nueva política de equipajes desborda a Ryanair

La aerolínea concede un “periodo de gracia” para que los pasajeros se habitúen a la nueva política que obliga a pagar por llevar una maleta de mano

La formación de largas colas de pasajeros con maletas sin facturar en algunos aeropuertos, como el londinense de Stansted, obligó a Ryanair a renunciar a su nueva política de equipajes, que desde ayer obliga a pagar por llevar una maleta de mano en los aviones.

Según reconoció el director de marketing de la aerolínea de bajo coste irlandesa, Kenny Jacobs, los responsables de las puertas de embarque de los aeropuertos que sufrieron las congestiones motivadas por este cambio en la política de equipajes dejaron pasar a pasajeros con maletas sin facturar “siguiendo las recomendaciones de la dirección”.

El "periodo de gracia" se extenderá solo durante los primeros días de noviembre, con vistas a que los pasajeros se acostumbren a la nueva política de equipajes, argumentó Ryanair

Periodo de gracia

Ryanair informó, además, de que concederá un “periodo de gracia” para que sus pasajeros “se acostumbren” a las nuevas normas, medida que continuará “durante los primeros días del mes de noviembre” con vistas a facilitar la transición.

Muy cuestionada por los usuarios y paralizada por las autoridades de algunos países como Italia, la nueva política de la compañía líder en Europa en el sector de bajo coste obliga a pagar entre seis y ocho euros por acceder al avión con una maleta de mano (hasta ahora gratis).

Los pasajeros que no deseen pagar los nuevos suplementos (entre seis y 25 euros) solo podrán llevar consigo en la cabina del avión un bolso de mano, un maletín o una mochila pequeña

“Aunque nuestra nueva política ha entrado hoy en vigor, hemos pedido a nuestros agentes de embarque que adopten una posición razonable mientras los clientes se acostumbran a las nuevas reglas", indicó el jueves Ryanair en un comunicado.

En este sentido, Jacobs recordó que los pasajeros que no deseen pagar los nuevos suplementos solo podrán llevar consigo en la cabina del avión un bolso de mano, un maletín o una mochila pequeña.

Controvertida normativa

Para poder llevar a bordo de la aeronave una maleta de mano de diez kilos y medidas estándar (55x40x20 cm), además de la bolsa de mano, los clientes deberán seleccionar cuando hacen la reserva la opción de embarque prioritario, que cuesta seis euros.

Con la nueva política, la opción más económica para llevar equipaje pasa por contratar el embarque prioritario en el momento de hacer la reserva, con un coste de seis euros. ¿El truco? Está limitado a 95 asientos por vuelo

En caso de no hacerlo en ese momento, y para viajar con una maleta de mano, se deberán pagar ocho euros cuando se hace la reserva sin prioridad, si bien el pasajero deberá facturarla en los mostradores del aeropuerto y recogerla después en la cintas de equipaje en su lugar de destino.

Así, el embarque prioritario cuesta dos euros menos y, además, permite llevar la maleta a bordom, por lo que se convierte en la opción más económica. Sin embargo, hay truco: está limitado a 95 asientos por vuelo, lo que conduce a la mitad de los pasajeros a pagar, como mínimo, ocho euros en lugar de seis.

Si no elige ninguna de esas opciones cuando compra el billete por internet, el cliente podrá hacerlo después -hasta 40 minutos antes de la hora de salida del vuelo-, con un coste de diez euros, mientras que si se presenta en el embarque sin haber facturado en ninguno de esos casos esa cantidad sube a los 25 euros.

Si no se paga al hacer la reserva, la facturación se puede contratar directamente en los mostradores del aeropuerto con un coste de diez euros, mientras que si se presenta en el embarque sin haber facturado la cantidad sube a los 25 euros

Hasta ayer todos los pasajeros sin prioridad podían llevar un bolso de mano y una maleta sin cargo adicional, aunque las maletas debían ser etiquetadas en la puerta del avión para posteriormente ser transportadas en la bodega de forma gratuita.