Los líos de United saltan de anécdota en redes a los parqués

United Airlines cambió el papel de su revista a bordo para ahorrar peso en los vuelos. |EFE

Los líos de United saltan de anécdota en redes a los parqués

La aerolínea estadounidense se enfrenta a un boicot que golpea su valor después de echar a un pasajero del avión

Equipo Cerodosbé

BARCELONA

11/04/2017 - 18:43h

A los encargados de mantener la reputación de United Airlines se les ha girado trabajo. En las últimas semanas, dos fenómenos virales han centrado las iras de los internautas sobre la compañía aérea. Si hace pocos días las críticas arreciaban por prohibir embarcar a dos  chicas que vestían leggins, ahora llegan tras echar a un pasajero a la fuerza para que varios tripulantes subieran a bordo.

Las imágenes han saltado de perfil en perfil a través de las redes sociales hasta la portada de los grandes medios de comunicación del planeta. Esta vez, la crisis no es sólo de imagen. Algunos usuarios han lanzado una campaña de boicot a la aerolínea y los inversores se han amilanado ante una posible caída de las ventas. La operadora ha abierto la jornada con una caída en bolsa de casi el 3%, desde los 71,5 dólares a los 68,5 dólares.

 

Después de que el vídeo del viajero sacado del avión por la fuerza diera la vuelta al mundo, las explicaciones de la empresa tampoco han convencido. El consejero delegado, Óscar Muñoz ha defendido enfáticamente el comportamiento de su tripulación y no ha mostrado su arrepentimiento por la violencia con la que el cliente fue tratado. Además, en una nota interna, el ejecutivo desvela que el usuario "se fue corriendo hasta la cola del avión desafiando a los trabajadores y a los agentes de seguridad".

Mientras el Departamento de Transporte de Estados Unidos investiga el incidente, Muñoz ha añadido que la compañía siguió los procedimientos establecidos.

Este mismo mes de abril United ya se ha visto salpicada por otro escándalo. La compañía no dejó embarcar a dos adolescentes por vestir con leggins (pantalones muy ajustados). La aerolínea se defendió asegurando que sus billetes eran reservados para tripulación y familiares y que debían cumplir unos estándares de vestimenta.