La justicia española y Bruselas acorralan a Ryanair

A una semana de la tercer gran huelga, Ryanair afronta un revés en la justicia española.

La justicia española y Bruselas acorralan a Ryanair

La sentencia de un juzgado en Tenerife sienta jurisprudencia en la política laboral de Ryanair

La sentencia de un tribunal de Tenerife a favor de un piloto externo que trabajaba para Ryanair sienta jurisprudencia en España sobre uno de los flancos más espinosos de la compañía de bajo coste: la relación laboral con su personal.

El Juzgado de lo Social Número 6 de Santa Cruz de Tenerife aceptó el recurso presentado por un piloto contra Ryanair, DAC y la empresa Brookfield Aviation International, por el que se reconoce la relación laboral del comandante con la aerolínea irlandesa.

La sentencia obliga a estas compañías a pagar 26.584 euros por salarios devengados entre mayo y junio de 2016, más un incremento del 10% de demora.

Piloto con contrato tercerizado

El piloto tenía un contrato de prestación de servicios de capitán con Brookfield Aviation International, que elaboraba su nómina por trabajar para Ryanair.

La sentencia de un juzgado de Tenerife sienta jurisprudencia en España sobre la política laboral de Ryanair

La jueza Beatriz Pérez rechazó que este piloto pueda ser considerado como un empleado externo, y afirmó que la relación contractual es de naturaleza laboral. En sus argumentos, recordó que el demandante viste el uniforme de la compañía y cumple con los horarios que le dictaminan.

Ryanair recurrirá el fallo

Ryanair anunció que recurrirá el fallo “de forma inmediata”, que pasaría a manos del Tribunal Superior de Justicia de Canarias.

Lo llamativo del fallo es que siembra un antecedente contra la tradicional política laboral de Ryanair: regular las relaciones con sus trabajadores bajo las leyes irlandesas.

Los TCP convocan a una tercera huelga coordinada para que Ryanair cambie la política de contratos con su personal

Precisamente, ese es el principal motivo de la tercera gran huelga contra la aerolínea, emprendida por los tripulantes de cabina de España, Portugal, Bélgica, Holanda e Italia para el 28 de septiembre (y quizás también se sume Polonia).

Tanto los TCP como los pilotos exigen que sus contratos sean firmados bajo las leyes de sus países de origen, cuestión de la que Ryanair no quiere ni oír hablar, porque sostiene únicamente los tribunales irlandeses son competentes para revisar las relaciones laborales o mercantiles de la aerolínea. Además, aunque no lo digan explícitamente, esta es una de las claves del negocio de Ryanair, para que pueda ser líder en ofrecer vuelos baratos en Europa y en encabezar el tráfico de pasajeros en el continente.

Bruselas presiona con las leyes laborales

Bruselas no está de acuerdo con esta postura. Y volvió a advertir a Ryanair de que debe someterse a las leyes laborales de cada país. El lugar donde el trabajador se levanta y regresa para ir a dormir es lo que determina dónde aplica la ley”, dijo la comisaria de Empleo y Asuntos Sociales, Marianne Thyssen, citada por El País.

Ryanair intenta ganar tiempo frente a las demandas de la huelga, y propuso a los TCP de Bélgica firmar los contratos bajo las leyes de ese país, pero a partir de 2020. Tanto para los trabajadores como para la Comisión Europea no es suficiente, y exigen que el cambio de normativa sea inmediato.

El TJUE sentó jurisprudencia

Bruselas recuerda que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó, en 2017, que los tribunales de cada país donde opera Ryanair son competentes para atender sus demandas laborales.

Esa sentencia fue tenida en cuenta por la jueza de Tenerife para el histórico fallo del piloto, que surge en una de las temporadas más agitadas para Ryanair.