Los pilotos de Lufthansa boicotean las deportaciones de Merkel

La negativa de los pilotos a deportar refugiados plantea un problema para el gobierno de Merkel.

Los pilotos de Lufthansa boicotean las deportaciones de Merkel

Más de 220 vuelos de Lufthansa y Eurowings que devolvían refugiados fueron cancelados por la negativa de los pilotos a trasladarlos a Afganistán

Mientras que el gobierno de Ángela Merkel endurece sus políticas migratorias, los pilotos de Lufthansa y Eurowings boicotean los procesos de deportaciones y han cancelado un total de 222 vuelos de devolución de afganos que habían llegado a Alemania en búsqueda de asilo político.

La cifra fue desvelada por el Gobierno a pedido del partido La Izquierda. El 40% de los vuelos tenían como aeropuerto de salida a Dusseldorf, donde cada vez que uno de esos aviones pretendía despegar era acompañado por manifestaciones que buscaban detener el proceso. Pero la mayoría, unos 140, partían desde Fráncfort, el aeropuerto más importante de Alemania.

Críticas a la “hipocresía” del gobierno alemán

Los pilotos, así como diversas organizaciones de derechos humanos, denunciaron la “hipocresía” del gobierno alemán respecto a los refugiados afganos: sus autoridades de Exteriores consideran que Afganistán es un “destino seguro”, y rechazan las solicitudes de asilo de los refugiados que llegan a sus tierras, por lo que al poco tiempo son expulsados.

Más de 220 vuelos de deportación fueron cancelados, en su mayoría, en Fráncfort y Dusseldorf

Pero el mismo ministerio, en su web, aconseja a sus ciudadanos no visitar este país de Asia Central por “la masiva presencia de talibanes y fundamentalistas del Estado Islámico”. Como recordatorio, subraya que la embajada alemana en Kabul sufrió un atentado en mayo que causó 80 muertos y numerosos heridos.

Récord de solicitudes de asilo

Sin embargo Alemania continúa como el país que más refugiados recibe de la UE. En los seis primeros meses del año ha procesado 338.201 solicitudes de asilo, más que el resto de los países europeos en conjunto.

Según la cadena de televisión alemana NDR, los recursos de los solicitantes de asilo le han costado a Alemania unos 19 millones de euros de enero a noviembre de 2017, un aumento de 7,8 millones de euros respecto al mismo periodo de 2016.

Con el objetivo de reducir el número de recursos y acelerar las deportaciones, el Ejecutivo alemán ha propuesto poner en marcha en febrero de 2018 un programa que dará a los solicitantes de asilo 3.000 euros como incentivo para aceptar su deportación.