Por qué no es buena idea usar el Whatsapp en pleno vuelo

Verdades y mitos sobre el uso de aparatos electrónicos durante el vuelo. Foto Stephen Leonardi Unsplash

Por qué no es buena idea usar el Whatsapp en pleno vuelo

Esto es todo lo que necesitas saber sobre el uso de dispositivos electrónicos en los aviones

Jordi Català

Jordi Català Infographics

Barcelona

07/01/2020 - 18:06h

La llamada seguridad operacional de los aviones, es decir la protección absoluta a los mecanismos de pilotaje y comunicación, está en el origen de las restricciones -cuando no la absoluta prohibición- sobre el uso de dispositivos electrónicos durante los vuelos. Pero ¿hasta qué punto es seguro utilizar el smartphone a bordo?

Cualquier pasajero es consciente de que un simple teléfono puede generar problemas de interferencias de orden electrónico capaces de alterar o perjudicar el buen funcionamiento de un avión. Pero también es cierto que, siempre que volamos, coincidimos con pasajeros que utilizan abiertamente dispositivos como smartphones, ordenadores, tablets e Ipods, etc, a pesar de lo dicho, con el consentimiento del personal de vuelo, o sin él, lo que genera una situación de desconcierto. De hecho, entre las compañías existen diferentes protocolos al respecto. Una situación que no contribuye precisamente a despejar las dudas.

Más que apagar el teléfono o el ordenador, es la función de intercambio de datos la que puede generar problemas a la seguridad del avión

[Para leer más: ¿Por qué los aviones tienen que volar a más de 10.000 metros?]

¿Qué lo correcto y qué no lo es? 

Punto número uno: cada aerolínea tiene sus protocolos y sus normas, explicitadas en las instrucciones de seguridad que se encuentran en el bolsillo del respaldo de cada asiento, o en las instrucciones visuales en pantalla. Por eso, antes de entrar en diferentes, lo más conveniente es consultar la web de cada compañía antes de volar para conocer cuales son los límites de cada aerolínea.

Dispositivos electrónicos a bordo. Infografía Jordi Catalá.

Dispositivos electrónicos a bordo. Infografía: Jordi Català.

En cualquier caso, sin embargo, hay una explicación básica para saber si debemos desconectar o bien está permitido utilizar un dispositivo. De hecho, se resume en una sola idea: hay que tener siempre inhabilitada la función de intercambio de datos de cualquier aparato.

La recepción de datos, concretamente durante el despegue o aterrizaje del avión, es la que puede causar alguna interferencia cuando el aparato y los y los mecanismos de control está recibiendo señales y directrices de vuelo.

Wifi a bordo

En el momento en que la nave se encuentra a 9.000 metros de altura ya no hay ningún peligro, entre otras cosas porque los wifi, GSM o Bluetooth no pueden intervenir interfiriendo, sencillamente porque no existen.

Según los expertos, no se podría considerar un auténtico peligro el uso de dispositivos electrónicos

En este caso algunas compañías ofrecen ‘otro’ wifi, este centralizado en la aeronave,  que acostumbra a ser de pago y que no representa ningún peligro de interferencias con ninguna torre de control puesto que procede de satélites.

Según explica el vicepresidente de la Sociedad Aeronáutica Española (SAE), Juan Manuel Gallego, “los test y pruebas que se han realizado en los últimos tiempos indican que el uso de dispositivos electrónicos en el avión no puede catalogarse como un peligro”.

Aunque añade que se deberá cumplir con ciertos parámetros y reglas de uso, como los que se aplican en despegues, aterrizajes o algunas fases del vuelo. La infografía que acompaña este texto recoge cada casuística, común a todos los vuelos.

Conviene consultar la normativa específica de cada compañía. Foto Unsplash

Conviene consultar la normativa específica de cada compañía. Foto: Unsplash.

[Para leer más: 20 curiosidades que hacen más seguro un vuelo]

Diferencias entre compañías

Hay también unas cuantas compañías procedentes de países de Oriente Próximo o de África que tienen normativas propias, -esta vez, de seguridad frente al problema del terrorismo-.

En la mayoría de los casos prohíben a los pasajeros introducir dispositivos electrónicos mayores que un teléfono móvil, obligando a que sean transportados en el equipaje de bodega, una vez facturados. Esta medida responde más a una posible amenaza policial que a la seguridad operacional del avión, porque las baterías pueden ser sustituidas por un explosivo plástico. Esta es la razón que nos obligan también, en todos los aeropuertos del mundo, a pasar ordenadores, smartphones y dispositivos electrónicos por los controles de acceso antes del embarque.

Las pequeñas baterías de litio que suelen incorporar los dispositivos personales difícilmente podrían amenazar la seguridad operacional de un avión

El mito de las baterías de litio

Otro ‘gran peligro’ para la seguridad de un avión que se tendido a exagerar es el relacionado con las baterías de litio de los dispositivos electrónicos.

Aunque sí podría existir riesgo las baterías de grandes dimensiones que, en caso de cortocircuito, pueden recalentarse, generar combustión, emanar gases muy nocivos e, incluso, producir incendios, esta casuística no es aplicable de ninguna manera a las pequeñas baterías convencionales que llevan la mayor parte de los dispositivos personales. Finalmente, también forman parte de la leyenda las interferencias de campos electromagnéticos. Actualmente esto no supone ningún peligro pues absolutamente todos los circuitos electrónicos del avión están protegidos contra cualquier efecto de alteración magnética.