Primera Air se suma al desafío de volar a EEUU por menos de 100€

Los vuelos transatlánticos de Primera Air desafían a las grandes aerolíneas.

Primera Air se suma al desafío de volar a EEUU por menos de 100€

Como Level, Norwegian y Wow, Primera Air ofrece vuelos de bajo coste a Norteamérica y sacude la supremacía de las grandes aerolíneas

La batalla del Atlántico suma un nuevo contrincante: la danesa Primera Air presenta sus vuelos desde Gran Bretaña y Francia hacia Estados Unidos a menos de 100 euros por trayecto.

Esta aerolínea encarna la huella cosmopolita que caracteriza a las aerolíneas de bajo coste: en un principio se fundó en Islandia en 2003 como JetX, hasta que cinco años más tarde fue comprada por el grupo turístico Primera y se convirtió en una aerolínea danesa. Sin embargo, su sede está en Riga (Letonia), y su principal mercado son los turistas de Dinamarca y Suecia que buscan los destinos de sol y playa del sur del Mediterráneo.

Esta es la senda que, por ejemplo, ha tomado Norwegian: además de crecer en su país de origen, se lanza a conquistar el mercado interno argentino, a 12.000 kilómetros de su sede central en Oslo (Noruega).

El ahorro del Airbus A321neo es clave para reducir los costes y ofrecer vuelos baratos de largo radio

Con sus promociones para cruzar el Atlántico por 99 euros Primera Air plantea un desafío a las grandes aerolíneas que ya es encarnado por las escandinavas Norwegian y Wow, que ha sido respondido por los grandes grupos con las creaciones de Level (de IAG) y Joon (Air France-KLM), precisa un estudio de The Economist.

La clave está en la tecnología

La expansión de rutas baratas por el Atlántico Norte ha sido posible gracias al acuerdo de cielos abiertos entre la Unión Europea y los Estados Unidos, que permite volar a cualquier aerolínea entre un país europeo y la nación norteamericana.

Pero el punto clave es el progreso técnico que han logrado aeronaves como el A321neo, modelos en un principio concebidos para distancias de medio radio pero que se han adaptado para el largo radio. En el caso de Primera Air, su consejero delegado Hrafn Thorgeirsson puntualizó que este tipo de aviones ofrecerán un ahorro del 40 al 45% en sus costes sobre el Boeing 757. Los Airbus “son mucho más livianos y sus motores son más nuevos”, describe el directivo.

Sin embargo la flota de Primera también utilizará los Boeing 737-900 Max, que fueron configurados con un tanque de combustible extra, y que les permite maximizar el coste de sus operaciones.

Ruptura del monopolio

Hasta hace cinco años, los vuelos entre Norteamérica y Europa eran monopolizado por cinco grandes aerolíneas: British Airways, Virgin Atlantic, United Airlines, American Airlines y Delta Air Lines. Pero con la llegada de Norwegian, y ahora Primera, es posible que la cuota de mercado de estas compañías tradicionales se recorte hasta un 90%, asegura The Economist. El desafío está en la mesa.