Qantas escoge el A350 para el vuelo más largo del mundo

A350-1000 será la estrella del Proyecto Sunrise. Foto: Qantas.

Qantas escoge el A350 para el vuelo más largo del mundo

Nueva victoria de Airbus sobre Boeing: el A350 será el avión que la aerolínea australiana Qantas utilice como pieza central del Proyecto Sunrise

Mar Nuevo

Madrid

13/12/2019 - 10:55h

Tras meses de debate y varios vuelos de prueba que midieron las posibilidades de Boeing y Airbus, Qantas se ha pronunciado: el A350-1000 del fabricante europeo será el protagonista de su Proyecto Sunrise, con el que la compañía pretende realizar vuelos sin escalas desde Sídney a Londres y Nueva York que se convertirán en los más largos del mundo: hasta 21 horas sin escalas.

El avión preferido de aerolíneas como Iberia y firme apuesta de otras como Air France, que recientemente lo escogió para reemplazar su flota de A380, suma una nueva victoria frente a la opción de Boeing. Es una victoria parcial, eso sí, a falta de que la aerolínea decida finalmente continuar con el proyecto.

Qantas negocia ya con Airbus un contrato por 12 aviones A350-1000 modificados para soportar vuelos de hasta 21 horas sin escalas

[Para leer más: El vuelo más largo del mundo será más incómodo de lo previsto]

La última barrera de la aviación

En un comunicado, Qantas explicó que retrasa -una vez más- la decisión final sobre la continuidad o no de este plan, que pretende pulverizar los récords de los vuelos comerciales más largos del mundo sin escalas conectando Sídney con Londres y Nueva York en itinerarios que rozarían las 21 horas.

Será finalmente en marzo de 2020 cuando el proyecto obtenga -o no- la luz verde.

Cómo será el avión de los vuelos ultralargos

Mientras tanto, la aerolínea anunció que negocia con Airbus un contrato de hasta 12 aeronaves A350-1000. Según explicó, entre las principales razones de la elección está el motor Rolls Royce Trent XWB utilizado por los aviones de Airbus, un motor “con un sólido historial de confiabilidad”.

Para hacer posibles vuelos tan largos, Airbus añadirá un tanque de combustible adicional y ampliará el peso máximo de despegue.

Qantas retrasa a marzo de 2020 la decisión final sobre su Proyecto Amanecer, que estará supeditada a la viabilidad comercial

Respecto a cómo soportarían los pasajeros este tipo de vuelos, Qantas y Airbus investigan el diseño de las nuevas cabinas de primera clase, business, premium economy y económica, además de la inclusión de espacios para realizar estiramientos. También se rediseñará el servicio a bordo para contribuir a desplazar a las personas a la zona horaria de destino.

Proyecto Sunrise

La decisión llega menos de un mes después de que Qantas rechazase las propuestas de ambos fabricantes y tras los dos vuelos de prueba efectuados.

De hecho, aún queda un vuelo más de prueba, que se realizará el 17 de diciembre. Una vez completado, Qantas habrá acumulado casi 60 horas de experiencia sobre este posible vuelo y miles de datos sobre el comportamiento, las sensaciones y el bienestar de pasajeros y tripulación.

Los primeros ensayos se realizaron con un Boeing 787-9. Ese no sería la aeronave definitiva en caso de salir adelante el proyecto, ya que no tiene capacidad para operar estas rutas ultralargas completamente cargado, por lo que la opción del fabricante norteamericano sería el B777X, una versión aún en desarrollo -y no exenta de problemas y retrasos-.

De continuar con el proyecto, los primeros vuelos que conectarán Sídney con Londres y Nueva York sin escalas despegarán en 2023

A cambio, la propuesta de Airbus se basa en avión ya en servicio en diferentes líneas aéreas que está demostrando un buen rendimiento, si bien también debería ser modificado para acometer los planes de Qantas.

De salir adelante, los primeros aviones con pasajeros despegarían en el primer semestre de 2023, según la aerolínea australiana, que aún debe superar algunos escollos, entre ellos la aprobación reglamentaria para las nuevas rutas y los nuevos contratos y condiciones que requerirán pilotos y tripulantes -aumentos salariales y oportunidades de promoción, entre otros- para atender vuelos de hasta 21 horas de duración.

Según el CEO de la compañía, Alan Joyce, el apoyo al Proyecto Sunrise “es más fuerte que nunca”, en particular “después del éxito de los recientes vuelos de prueba”.

Sin embargo, y pese a alabar el A350 y sus cualidades en cuanto a eficiencia de combustible, costo operativo y experiencia del cliente, recordó que la puesta en marcha o no de los vuelos ultralargos dependerá de que el negocio funcione y genere “el rendimiento correcto”. Habrá que esperar a marzo para saberlo.