Ryanair se ajusta (aún más) el cinturón

Pilotos de Ryanair en Suecia, Bélgica, Irlanda y Alemania secundan una nueva huelga.

Ryanair se ajusta (aún más) el cinturón

Ryanair baja sus tarifas el 4% para mantener su cuota de mercado ante la dura competencia en Europa y el aumento del petróleo

Ryanair ha decidido jugarse a todo o nada en el verano. La aerolínea irlandesa anunció que sus tarifas serán más bajas que en el primer trimestre fiscal, pese al aumento de los costes por el incremento del petróleo, las huelgas de controladores y su personal, y a la fuerte competencia que encuentra en Alemania y Austria.

Durante su primer trimestre (el año fiscal lo contabiliza a partir de marzo), la aerolínea de bajo coste redujo sus beneficios el 20%, al pasar de 397 millones del año pasado a 319 millones para los últimos tres meses.

Sin embargo, la compañía liderada por Michael O’Leary confía en mantener un margen de ganancias de entre 1.250 millones y 1.350 millones para el actual ejercicio fiscal.

Las tarifas caen y caen

La aerolínea mantiene una compleja ingeniería financiera para que puedan cerrar sus números ante numerosos frentes de tormenta.

Las tarifas en el trimestre cayeron el 4%, por debajo de la media de 39 euros, debido a la incertidumbre por las huelgas, la ola de calor en el norte de Europa y la realización de la Copa Mundial de Fútbol en Rusia, que promovió una guerra de tarifas entre abril y junio en Europa.

Según informó en la presentación de resultados, la aerolínea prevé que los billetes aumentarán el 1% en el segundo trimestre, cuando hace pocos meses había previsto que el incremento iba a ser del 4% . Para lograrlo confía en reducir costes con el uso de los B737 MAX 200, que cuentan con un 4% más de asientos y que le permiten reducir sus costes de combustible un 16%.

Sube el petróleo

Precisamente la previsión del gasto de petróleo subió de 50 a 80 dólares por barril, y la aerolínea prevé que en el año tendrá que destinar 430 millones de euros adicionales para pagar el combustible.

Ryanair prevé que sus tarifas subirán el 1% en el otoño, cuando hace pocos meses calculaba un aumento del 4%

Para Ryanair, esta situación llevará a varias compañías de la competencia a sufrir pérdidas y, probablemente, a dejar de operar en el próximo invierno. Según sus directivos, la irlandesa aprovechará este cuadro para crecer en Europa y fortalecer su modelo de bajo coste.

La tormenta laboral

Los costes también se le han disparado un 34%, debido en gran parte al aumento del 20% en las nóminas de pilotos de Gran Bretaña y otros países, y al incremento del 9% en las horas de vuelo.

Un duro impacto ha sido la ola de huelgas de controladores en Francia y a la escasez de personal en Reino Unido, Alemania y Grecia. El primer frente de conflicto causó 2.500 cancelaciones y el perjuicio a 450.000 pasajeros.

Para el segundo trimestre, la aerolínea no tendrá un panorama sencillo: esta semana está programada la tercera huelga de pilotos en Reino Unido, y el 25 y 26 más de 600 vuelos serán cancelados en Europa por el paro de los tripulantes de España, Bélgica, Portugal e Italia.

Ryanair advierte que si siguen las huelgas habrá despidos y se reducirá la operatividad de algunas bases  

La aerolínea advierte que es muy probable que haya más huelgas a lo largo del verano. De ser así, afirma que tendrán que reprogramar el calendario de vuelos en el invierno, con una posible reducción de algunas bases y pérdida de trabajos “en mercados en donde algunos empleados interfieren en nuestras negociaciones con nuestro personal y los sindicatos”.

“No podemos permitir que nuestros vuelos sean interrumpidos por una pequeña minoría de pilotos”, afirmó la compañía.

Fuerte competencia en el centro de Europa

Si bien la adquisición del 75% de Laudamotion –ya aprobada por la Unión Europea- no fue incluida en los resultados, la aerolínea irlandesa confía en que esta línea aérea le servirá para impulsar su operatoria en el centro de Europa.

Ryanair prevé que en el primer año Laudamotion perderá 150 millones, pero que para el tercer año de operaciones alcanzará los beneficios.

Además criticó que Lufthansa demoró la puesta en marcha de la low cost austríaca, debido a que entregó nueve de los 14 aviones comprometidos y a tarifas de alquiler más altas que las del mercado.