Ryanair se escuda en la ley española (pero solo ante la huelga)

El impacto de la huelga en Ryanair dependerá del alcance de los servicios mínimos.

Ryanair se escuda en la ley española (pero solo ante la huelga)

Ryanair se escuda en la legislación española para garantizar la mayor cantidad de servicios mínimos ante la huelga de tripulantes

La disposición de los servicios mínimos para las jornadas de huelga de los tripulantes de Ryanair decidirán el impacto de esta medida de fuerza. Por ello la aerolínea irlandesa se escuda en la legislación española para garantizar la mayor cantidad de operaciones aéreas.

Las huelgas están convocadas para el 25 y 26 de julio, y se realizarán en simultáneo entre los TCP de España, Bélgica, Portugal e Italia (aunque en este país no se sumarán en la segunda fecha).

Uno de los motivos de la convocatoria es la negativa de Ryanair de ceñirse a la legislación española en sus contrataciones, y de hacerlo bajo las leyes laborales de Irlanda, que son más flexibles que en el resto de Europa occidental.

Los sindicatos Uso y Sitcpla, convocantes de la medida de fuerza en el país, criticaron de que Ryanair se empeñe en contratar bajo la ley irlandesa, “pero que pida acogerse a los servicios mínimos, que es algo que afecta a las compañías españolas”.

Fracaso en las negociaciones

La reunión entre los sindicatos y Ryanair por los servicios mínimos terminó en fracaso, por lo que su organización queda en manos del Ministerio de Fomento.

La propuesta sindical incluía servicios del 100% para vuelos interislas domésticos, del 25 % en los que unen península con Baleares y Canarias, y sin servicios mínimos para los domésticos peninsulares de menos de 500 kilómetros así como los vuelos internacionales.

Para los peninsulares de más de 500 kilómetros, los sindicatos propusieron a Ryanair cumplir un 25 % de los servicios y que en los vuelos de más de seis horas no se ofrezca servicios a bordo.

Todas estas propuestas fueron rechazadas por la responsable de recursos humanos de la empresa, Lisa McCormack.

El impacto de los servicios mínimos

Cuando los pilotos de Vueling realizaron cuatro jornadas de huelga entre fines de abril y principios de mayo, los servicios mínimos diluyeron su impacto y garantizaron que el 86% de los pasajeros puedan volar.

Los sindicatos aseguran que no hace falta que Baleares y Canarias tengan garantizado el 100% de los vuelos en los días de huelga

En aquella ocasión, el Ministerio de Fomento habían establecido que operen el 51% de las rutas domésticas de más de cinco horas, el 30% de las que duran menos de ese tiempo, el 51% de las rutas internacionales que lleguen o salgan desde España, y el 100% de los vuelos hacia Canarias y Baleares.

El debate por los vuelos isleños

Uno de los puntos más conflictivos es la conectividad con las comunidades insulares, destinos con una gran afluencia de vuelos de Ryanair en temporada alta.

Los sindicatos argumentaron que no es necesario que los servicios mínimos tengan que ser del 100% porque hay otras aerolíneas que realizan el mismo trayecto y podrían absorber el tráfico.

El portavoz de Sitcpla, Antonio Escobar, recordó que la aerolínea amenazó con declarar ilegal la huelga y sancionar a los TCP participantes. Pero para ello, señaló, debería ceñirse a las leyes de España si pretenden elevar una denuncia.

Conflicto por los tripulantes despedidos de Ryanair

Este fin de semana Ryanair se vio envuelto en un nuevo frente de conflictividad laboral por el despido de cuatro tripulantes.

Estos TCP, residentes en Mallorca, debían operar cuatro vuelos entre Palma y Madrid, para enlazar con Colonia y regresar a las Baleares. Estas 12 horas de trabajo, que podrían haber llegado a 15, sobrepasaban el máximo permitido por la ley y los tripulantes se negaron a volar por el cansancio acumulado.

La aerolínea despidió a estos trabajadores y anunció al resto del personal que “cualquier rechazo” a volar implica sanciones que pueden llegar al despido.

Para el portavoz de Sitcpla estos despidos son nulos porque los TCP no han sido llamados por un tribunal ni por un equipo de investigación de seguridad aérea, sino que han sido tratados exclusivamente con carácter disciplinario.