Ryanair encuentra un nuevo filón para recaudar con el check-in

Ryanair insta a pagar por tener una asiento reservado y poder realizar el check-in antes.

Ryanair encuentra un nuevo filón para recaudar con el check-in

Ryanair reduce el tiempo para realizar el check-in, a menos que los pasajeros paguen por tener asientos reservados

Ryanair reduce el período para realizar el check-in de sus vuelos. La aerolínea dispuso que a partir del 13 de junio este trámite se tiene que realizar entre 48 y dos horas antes de la partida, cuando antes se podía hacer hasta cuatro días previos.

Esta es la segunda reducción del plazo para la facturación que hace Ryanair: en 2016, se podía realizar hasta una semana antes, pero se redujo hasta los cuatro días.

La alternativa es pagar

Para quitar hierro al tema, Ryanair comunica –al menos para sus usuarios británicos- que el plazo de 48 horas es el doble que las 24 horas que ofrecen sus competidores como British Airways, Lufthansa, Aer Lingus, Iberia y Norwegian.

Como en otros servicios, la excepción se puede lograr si se paga previamente. Los pasajeros que abonen tres euros por reservar un asiento (o hasta 17 euros si se pretende una plaza para extender las piernas) pueden realizar su check-in hasta 60 días antes.

Ryanair ofrece 60 días para realizar el check-in si se paga un adicional de tres euros por reservar el asiento

Esta medida tiene el mismo sello que los cambios en la política de equipaje: si el pasajero quiere llevar su maleta de mano en la cabina tiene que pagar seis euros, de lo contrario la llevarán a la bodega. Hasta enero, este servicio era gratuito.

Justo cuando comienza el verano

La medida se pondrá en marcha cuando en algunos países, como Gran Bretaña, comienza el primer ‘operativo salida’ del verano. Al estar en el exterior, el proceso de check-in es más complicado, y no todo el mundo está familiarizado con la app del móvil.

La reserva de un asiento es otra veta que Ryanair explota como una nueva vía de negocio: si no se paga por él, la compañía asigna plazas al azar, un problema para las personas que quieren viajar juntas, como parejas o familiares, que ven como la otra persona es ubicada en un extremo del avión.