¿Verdad o mentira? Siete mitos de volar en avión al descubierto

¿Hay más posibilidades de ser alcanzado por un rayo o de tener un accidente aéreo? La respuesta te sorprenderá

¿Verdad o mentira? Siete mitos de volar en avión al descubierto

¿Un pasajero puede abrir una puerta en pleno vuelo? ¿De qué color es la caja negra? Respondemos varios interrogantes clásicos de la aviación

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

13/02/2020 - 17:21h

El mundo de la aviación es un campo fértil para las teorías de la conspiración y toda clase de interrogantes que surgen del desconocimiento. En otros casos, se trata de datos curiosos que parecen demasiado absurdos para ser verdad.

Desde el origen de las cajas negras hasta el ‘modo incógnito’ para comprar billetes más baratos, pasando por las dudas si un bebé nace a bordo o las posibilidades de que un rayo caiga sobre el avión, presentamos siete mitos populares de viajar y sus respuestas.

1. Tienes muchas más probabilidades de ser alcanzado por un rayo que de morir en un accidente aéreo

Es verdad. La aviación es el sistema de transporte más seguro del mundo. El año pasado murieron 287 personas en 23 accidentes de aviones comerciales.

Si se tiene en cuenta que en el 2019 se operaron 38,5 millones de vuelos, hubo que lamentar un accidente fatal por cada 2,75 millones de aviones que despegaron. Y la gran mayoría de ellos fueron protagonizados por aeronaves pequeñas.

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Hay 15 veces más probabilidades de morir por un rayo que por un accidente aéreo. Foto Lee Junda Unsplash

Según la Autoridad de la Aviación Civil británica, el ratio de muerte por cada 1.000 millones de kilómetros recorridos por los aviones es de 0,003. En el caso de los ferrocarriles, es de 0,27, de 2,57 en los coches, y de 106,67 en moto.

[Para leer más: 2019: el tercer año más seguro en la historia de la aviación]

Estas estadísticas indican que solo en el Reino Unido se produce una muerte por accidente aéreo por cada 287 millones de pasajeros. En tanto, las posibilidades de que caiga un rayo sobre la cabeza es de una cada 19 millones.

O sea, hay 15 veces más posibilidades de ser fulminado en una tormenta eléctrica que de morir en un vuelo.

2. La posición del pasajero en un aterrizaje de emergencia es para proteger los dientes

Entre las teorías de la conspiración esta es divertida: la postura ante un aterrizaje de emergencia tiene el objetivo de preservar las piezas dentales, la única manera de identificar a un cadáver en caso de que el avión se estrelle.

Es falso. La posición recomendada es inclinar el cuerpo, con la cabeza cerca del asiento delantero, con las manos en la parte posterior del cráneo, sin entrelazar los dedos.

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Esta es la posición recomendada ante un aterrizaje de emergencia.

Las piernas tienen que estar juntas, y los pies bien firmes en el suelo.

Esta postura evita que las extremidades inferiores se aplasten contra el asiento, que los brazos se dispersen con el impacto y los dedos se fracturen.

La supervivencia de pasajeros en varios accidentes aéreos confirman que la postura de agachar el cuerpo es la más recomendada ante una emergencia

 Aunque hace muchos años que se planteó esta postura, el accidente de Kegworth (Reino Unido) en 1989 comprobó su efectividad. En ese vuelo 47 personas murieron pero 74 quedaron heridas, de las que muchas de ellas habían adoptado esa posición.

Es más: si sobrevivieron todos los pasajeros del famoso vuelo 1549 de U.S. Airways (el de la película Sully) fue porque siguieron las recomendaciones de seguridad de los tripulantes.

3. Cuanto más alto está un avión puede volar más rápido

Es verdad. A medida que se asciende en la atmósfera la capa del aire es más delgada, por lo que los aviones tienen menos resistencia y por ende, pueden volar más rápido.

Entre los 10.000 y 12.000 metros se encuentra la franja ideal: a menor altitud la resistencia del aire ralentiza la velocidad. A una mayor altura, la menor presencia del oxígeno pondría en problemas a las turbinas que necesitan ese elemento para mantener la combustión.

[Para leer más: ¿Por qué los aviones tienen que volar a más de 10.000 metros?]

La altura final depende del peso del avión: cuanto más pesado, vuela más bajo. Un A380 o un B747 tendrá una altitud menor que un B737 o un A320, pero siempre en esta franja de la altura de crucero.

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La altura ideal para los vuelos comerciales es entre 10.000 y 12.000 metros. Foto: Sarah Brown Unsplash

En algunas partes del planeta a esa altura se encuentra una ayuda extra que les permite volar todavía más rápido. Son las corrientes de chorro, vientos que corren de 100 a 200 km/h de oeste a este en cuatro franjas del planeta, dos por cada hemisferio, y que se extienden entre los 9.600 y los 17.700 metros de altura

4. Un pasajero puede abrir la puerta de un avión en pleno vuelo

No es posible. Eso pasa en las películas, pero no en la realidad. Hay dos razones. La primera es que los tripulantes se encargan de asegurar el mecanismo de la puerta antes de despegar, y es verificado en sus sistemas por el piloto.

Pero supongamos que un pasajero con vocación de causar el mal o un buen susto la destrabe e intente abrirla. Le sería imposible.

Para abrir la puerta de un A380 en pleno vuelo sería necesaria una fuerza de más de 17 toneladas

La presión de la cabina no lo permite. La puerta del avión se encuentra sellada herméticamente no solo por el mecanismo, sino por la presión interior, como si fuera el tapón de una bañera.

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No hay fuerza humana capaz de abrir la puerta de un avión en pleno vuelo. Foto: Dayamay-Pixbay

Recordemos que todas las puertas se abren hacia adentro, aunque después se retraigan al techo o hacia el exterior.

A 10.000 metros de altura, se ejerce una presión de cuatro kilos de presión por cada 2,5 centímetros cuadrados. O sea que en un avión como el A380 se necesitarían una fuerza de 17,5 toneladas para poder abrir la puerta en pleno vuelo. No hay persona que pueda hacerlo.

5. Los bebés que nacen en un vuelo no tienen nacionalidad

Es falso. En algún registro civil hay que inscribirlos. Y depende en qué punto del mundo se encuentra el avión al momento del nacimiento. O sea, cada país tiene su ley al respecto: en algunos casos, prima la nacionalidad de los padres. En otros, el lugar donde llegó al mundo.

[Para leer más: Por qué no es buena idea usar el Whatsapp en pleno vuelo]

En el caso de España, haber nacido por encima del espacio aéreo nacional no le convierte en español automáticamente. Si ninguno de sus padres no son nativos, tiene que residir al menos tres años en el país.

 

En 2017 un bebé nació en un vuelo de Turkish Airlines

En EEUU sí se otorga la nacionalidad si el avión justo se encontraba en su espacio aéreo, pero no es así en el caso de Gran Bretaña.

Pero el problema es si el avión se encuentra en aguas internacionales. ¿En qué país debería inscribirse?

La Convención Internacional sobre Aviación Civil en 1944 estableció que los aviones tienen la nacionalidad del país donde fueron inscriptos (que puede ser independiente de donde se encuentra la casa matriz de la aerolínea). En el caso de los bebés que nazcan en esta situación, pueden reclamar la nacionalidad a la aerolínea.

Y no tienen derecho a recibir billetes aéreos gratis de por vida. Otro tema es que algunas aerolíneas los hayan regalado por motivos de marketing, como hicieron en su momento Thai Airways, Asia Pacific Airlines y AirAsia.

6. Las cajas negras son negras

Es falso. Son naranjas. Tan naranjas como las casetas de las bases científicas de la Antártida, un color aceptado universalmente para revestir objetos en entornos de visión reducida, como puede ser la nieve o los restos de un accidente aéreo.

Las cajas negras no son negras, sino naranjas. Y registran los datos del vuelo y las grabaciones hasta dos horas antes del accidente

Tampoco son cajas. En realidad son dos grabadoras que se encuentran en un recipiente cilíndrico, que registran la posición y velocidad del avión y las voces en la cabina de vuelo, hasta dos horas antes del accidente; tiempo más que suficiente para evaluar qué sucedió antes del impacto.

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Así son las cajas negras: de color naranja. Foto: Wikipedia

El aparato tiene poco más de 45 cm de largo, y se ubica en la parte trasera del avión, que se supone que es la zona más resistente a un impacto aéreo.

Estas unidades cuentan con una baliza que puede ser detectado por un sonar, clave si el avión ha caído en el mar.

7. Encontrarás pasajes más baratos si buscas en ‘modo incógnito’

No es verdad. A menudo uno busca pasajes en avión, y al retomar la búsqueda, es posible que aparezcan precios más elevados. El mito es que las cookies son rastreadas por los buscadores y, sabiendo del interés del usuario, suben los precios de los billetes.

billetes incognito

No hace falta navegar en modo incógnito para conseguir billetes más baratos.

Por ello sugieren volver a buscar el mismo vuelo desde otro ordenador, o usar el navegador en ‘modo incógnito’, que no deja cookies tras usar Internet.

[Para leer más: Doce trucos para encontrar los billetes de avión más baratos]

Es falso. La causa es que los billetes aéreos van fluctuando su precio según la demanda, ya que en un mismo vuelo hay diferentes clases de tarifas, aunque estemos hablando de la misma clase (sea económica, económica premium o business).

Hace unos pocos años, para demostrarlo, un miembro de la comunidad de Internet Reddit lanzó un desafío: entregaría un año de créditos dorados karma a quien encuentre un billete de avión más barato solo por usar el navegador en modo incógnito. Nadie recogió el premio, informa The Telegraph.