Air Europa, último reducto de la aviación española

Air Europa, último reducto de la aviación española

El Corte Inglés sigue los pasos de Bankia con la venta de su participación en Iberia, cuya matriz queda bajo el control de un fondo con base en Bahamas

El presidente de Globalia, Juan José Hidalgo | EFE
España pierde a Iberia, al menos desde el punto de vista del capital. Los últimos movimientos en el accionariado de la matriz International Airlines Group (IAG), cuyo accionista de referencia es ahora un fondo de inversión con base en Bahamas, el Templeton Global Advisors Limited (5,01%), sitúa a Air Europa como la única gran aerolínea sostenida por inversores del país: Juan José Hidalgo y Abel Matutes.

El plan de negocio prevé operar las rutas que Iberia ha abandonado después de alegar pérdidas millonarias. La filial de Globalia hereda el rol de aerolínea de bandera tanto desde el punto de vista de la composición de su accionariado, como desde la perspectiva de la red de trayectos. Ello se contrapone a la espantada de los inversores españoles de IAG y a la reducción de la capacidad de Iberia hacia América. La próxima víctima será el vuelo a Boston (EEUU).

Espantada a la española

En menos de 24 horas, han salido de Iberia los dos mayores accionistas con base en Madrid. El Corte Inglés ha vendido el 2% que poseía. Las plusvalías alcanzan los 20 millones de euros. Es una inyección de capital que ayudará a aliviar la situación financiera de los centros comerciales de Isidoro Álvarez. Las ventas han caído en los últimos meses como consecuencia de las estrecheces del consumo y la guerra de precios entre supermercados, informa Economía Digital.

Los grandes almacenes siguen los pasos de Bankia, que en la noche del miércoles vendió a un grupo de cien inversores institucionales su 12% de IAG. Los beneficios netos suman 167 millones de euros. El paquete completo se vendió por 675 millones. La forma para adjudicar las acciones que ha elegido el banco de José Ignacio Goirigolzarri, de acuerdo con el ministerio de Economía, diluye la mayor participación individual hasta la fecha en decenas de pequeños paquetes. La SEPI, de salida, mantiene el 2% del capital.

Nuevos accionistas de IAG

El nuevo mapa de accionistas del grupo deja las manos libres a su consejero delegado, Willie Walsh. Los fondos de inversión darán un plazo mínimo de un año para que se reestablezca el pago del dividendo. Por ahora, las alianzas que puedan forzar su relevo son débiles. El futuro del presidente, Antonio Vázquez –un hombre de la antigua Caja Madrid— tampoco debería, en el corto plazo, torcerse por la presencia de los fondos, sin motivaciones políticas ni industriales.

Después de Templeton, los accionistas de referencia son Majedie Asset Management Limited (4,98%), Black Rock Inc (4,93%) y Legal and General Group Plc (3,22%), según la información actualizada por IAG este jueves. Obligarán a que se maximice el beneficio en el menor tiempo posible.

Respaldo en bolsa

El comportamiento de los grandes inversores, que han entrado y salido de IAG con más brío desde que se anunció la reestructuración de Iberia, da pistas sobre el futuro de la gestión: la reducción drástica de costes. En lo recorrido de 2013, la acción ha subido en bolsa el 41%. La escalada, que existió en 2012, se pronunció en enero, después del anuncio de un expediente de regulación de empleo de 3.200 profesionales y del recorte generalizado de sueldos.

Los planes de pensión en British Airways, causantes de la suspensión del pago de dividendos, podrían ser también objeto de revisión.

El nuevo paradigma

España levanta el telón este viernes de un escenario aeronáutico con el reparto de personajes principales auspiciado por inversores internacionales. Iberia y Vueling –que aprobó el jueves la exclusión en bolsa para integrarse en IAG—, desplazaron, conjuntamente, a cinco millones de pasajeros en el primer trimestre de 2013. Medio millón más si se suman los clientes de Iberia Express. Ryanair lidera, sin socios, con 4,4 millones. Air Europa convenció a 1,8 millones de pasajeros, es la quinta.

El reparto secundario aún mantiene el bastión de Air Nostrum (875.000 pasajeros), propiedad de la familia Serratosa, socia de Iberia, cuyo negocio se dejó el 29,5% de las ventas en tres meses.

Rajoy, impasible

El turismo español deberá adaptarse a la situación. Probablemente se abre una oportunidad para las empresas chárter. Los centros de decisión estratégica de las mayores aerolíneas se mudan, sin matices, de país. Dejarán de lado, con toda probabilidad, el llamado interés general de España.

El gobierno de Mariano Rajoy (PP) asiste como espectador. Esta vez, no ha intervenido. Sí se ha activado ante las amenazas de perder Telefónica o tras la expropiación de YPF a Repsol. El único reducto con posibilidades de ejercer como contra peso para la aviación española será el despacho de Hidalgo y Matutes. Air Europa cerrará el año con beneficios.