Barcelona quiere ser la puerta entre Oriente y Occidente

Un avión de Emirates

Barcelona quiere ser la puerta entre Oriente y Occidente

Tras lograr un vuelo diario a Dubai operado por Emirates, el Prat intenta pactar para el verano que viene un destino con Japan Airlines<br />

El vuelo diario a Dubai operado por Emirates es sólo el principio. El aeropuerto de el Prat trabaja con la vista puesta en Oriente. En concreto, en China, India y Japón. Los tres países asiáticos representarían un flujo de pasajeros en conexión muy importante. Para el verano que viene, el Comité de Desarrollo de Rutas Aéreas de Barcelona (CDRAB)--conformado por el Ayuntamiento, la Generalitat, Camara de Comercio de Barcelona y AENA-- trabaja para pactar un destino con Japan Airlines. A poder ser, Tokio.

El sueño de convertir el Prat en un hub no desaparece. Pese al cierre de Spanair, el aeropuerto trabaja para atraer otras compañías que vean en la posición geográfica de Barcelona una oportunidad. En este sentido, el secretario de Movilidad y Transportes de la Generalitat, Damià Calvet, indica que el Prat ya tiene suficientes conexiones al otro lado del Atlántico, tanto en América del Norte como del Sur, y el interés ahora se centra en Asia. "Si tuvieramos que realizar algún enlace más hacia ese lado del planeta, nos interesaría hubs como Dallas o Chicago", dice el también presidente del CDRAB.

32 vuelos intercontinentales


Este año, el Prat opera 32 vuelos intercontinentales directos, el doble que en 2006. El aeropuerto tiene un crecimiento potencial importante y eso lo saben compañías como Emirates. Un claro ejemplo de ello es que el vuelo diario que empezará el próximo 3 de julio. Se realizará con un Boeing 777 de 360 plazas, una de las naves más importantes de la flota de la aerolínea. “Normalmente, cuando abrimos un destino, empezamos con aviones más pequeños pero confiamos en el potencial de esta conexión”, ha explicado en rueda de prensa el vicepresidente ejecutivo de la compañía, Thierry Antinori. El directivo cree se conseguirá una media de 300 pasajeros por vuelo.

Otro ejemplo de la confianza que tiene Emirates en Barcelona son sus previsiones de futuro. La aerolínea abrirá dos días antes del vuelo inaugural a la capital catalana la segunda frecuencia diaria Madrid-Dubai, un vuelo que se ha conseguido tras dos años operando en Barajas. “En Barcelona esperamos tardar bastante menos en lanzar el segundo vuelo”, ha afirmado Antinori.

Los destinos asiáticos


Actualmente, la capital catalana viaja directamente a seis países en Asia y Oriente Medio: a Singapur diariamente (cubre también el vuelo a Sao Paulo tras pasar por la capital catalana); a Doha, operado por Qatar Airlines; a Pakistán; Israel; Jordania; y, a partir de julio, a Emiratos Árabes Unidos.