Boeing y Airbus miden sus fuerzas en el vuelo más largo del mundo

Qantas busca un avión que pueda volar más de 20 horas sin escalas.

Boeing y Airbus miden sus fuerzas en el vuelo más largo del mundo

Qantas espera recibir en pocos meses las propuestas de los grandes fabricantes para hacer realidad el proyecto del vuelo de 20 horas de Sídney a Londres

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

11/02/2019 - 09:53h

Qantas está decidido a operar en cuatro años el nuevo vuelo más largo del mundo: 20 horas sin escalas entre Australia y Londres o Nueva York. Para lograrlo presiona a Airbus y Boeing a que presenten sus proyectos sobre cómo combinar el rendimiento técnico con la comodidad de los pasajeros.

Los mayores fabricantes del mundo de aviones aceptaron el desafío, llamado Proyecto Amanecer, y anunciaron a la aerolínea que en pocos meses entregarán sus propuestas, dijo el consejero delegado de Qantas Alan Joyce.

[Desafío de Qantas: “quiero un avión que vuele 20 horas sin parar”]

El reto no es solo incluir un tanque de combustible extra para volar más de 17.000 kilómetros sin paradas, dijo Joyce en una entrevista citada por Bloomberg, sino en tener una configuración de plazas que pueda ofrecer un viaje placentero pero que también tenga un rendimiento económico para la empresa.

Qué modelos puede elegir Qantas

A falta de proyectos de aviones nuevos (faltarán cinco años para que el Boeing B797 esté en las pistas) lo más probable es que Airbus presente una modificación de sus modelos de pasillo doble A350-900 o A350-1000, y que el fabricante norteamericano ofrezca una adaptación de B777-8X, que por ahora podría llegar a los 16.110 kilómetros.

El desafío es lograr que los pasajeros no se agoten en un vuelo de más de 20 horas.
El desafío es lograr que los pasajeros no se agoten en un vuelo de más de 20 horas.

“Nuestro plan es tener el proyecto finalizado a fines de este año y tomar una decisión para comenzar a volar en 2022”, dijo Joyce.

Los vuelos más largos del momento

Por ahora el récord del vuelo comercial más largo del mundo está en manos de Singapore Airlines, con las 18 horas y 45 minutos que implica la ruta de 16.700 kilómetros entre este pequeño estado asiático y Nueva York.

Boeing ofrecería a Qantas una adaptación del B777-8X y Airbus optaría en un renovado A350-900 o un A350-1000

Muy cerca están las 18 horas para cubrir 14.535 kilómetros entre Auckland-Doha de Qatar Airways.

Frentes a solucionar

En tanto Qantas opera la ruta Perth-Londres de 17 horas en los B787-Dreamliner. Pero esta “nueva frontera de la aviación”, como gusta decir al ejecutivo de la aerolínea australiana, implica la solución de varios frentes.

Uno es la renegociación con pilotos y tripulantes sobre horarios, salarios y duración de las escalas. Otro es que los organismos regulatorios acepten elevar la cota de los vuelos sin escalas a más de 20 horas.

La distribución de plazas

Los vuelos sin escalas desde Australia al Reino Unido dan la pista comercial de cómo deberían ser las rutas del Proyecto Amanecer de Qantas. La distribución de plazas presenta 42 asientos en clases business y 28 en económica premium, con solo 166 de la categoría económica, un número menor comparado con otros vuelos de largo radio del mercado.

[Los pasajeros del vuelo ultra-largo de Qantas piden gimnasios a bordo]

En algún momento Joyce deslizó la idea de que el sector de carga tenga un menor tamaño para instalar literas y hacer el viaje más confortable.

Cómo combatir el cansancio

Hace pocas semanas una encuesta entre los usuarios del vuelo de ultra largo radio a Londres indicó que a los pasajeros les gustaría que haya gimnasios y áreas de relax para poder soportar mejor tantas horas de viaje.

Un vuelo de más de 20 horas plantea un desafío para el cuerpo, fatigado por el cambio de usos horarios, el jet lag y la incomodidad de no estirar los miembros tantas horas.

Los científicos advierten de que no es posible erradicar el jet lag, pero sí se lo puede minimizar

Qantas trabaja con psicólogos, nutricionistas y expertos en fisiología del sueño del centro Charles Perkins, de la Universidad de Sídney. Y los científicos advirtieron que no hay forma de vencer al jet lag, pero sí hay maneras de reducirlo, por lo que la combinación de alimentos saludables y la disposición del cambio de luces en cabina son esenciales pare reducir la fatiga.

Menor dependencia de los grandes hubs

Además de Londres y Nueva York el proyecto Amanecer contempla vuelos sin escalas a París, Fráncfort y Chicago, y que también pueda partir desde Melbourne.

Los vuelos directos a estas ciudades evitaría las escalas en Los Ángeles y otros hubs, lo que justifica la decisión de Qantas de rechazar la incorporación de más A380 a su flota y apostar por modelos de ultra largo radio bimotores.

“En los vuelos directos no necesitamos a aquellos aviones. La red aeronáutica está cambiando y ahora son más importantes las rutas de punto a punto”, detalló Joyce.