British Airways se ceba con el programa de puntos de la clase turista

British Airways se ceba con el programa de puntos de la clase turista

Los cambios introducidos por la aerolínea penalizan los billetes más baratos

Redacción

Barcelona

29/01/2015 - 20:26h

British Airways se deja de tonterías y va a por el negocio. La aerolínea británica ha decidido cambiar su política de programa de puntos con un giro que la prensa del país ha definido como radical. La nueva estrategia consiste en premiar la Business y Primera, donde las grandes aerolíneas generan gran parte de su beneficio, en detrimento de la clase turista.

El rotativo británico The Independent analiza el efecto de la nueva política de puntos de vuelo en una ruta en concreto. Un vuelo desde Londres Heathrow hacia Vancouver generaba unos 9.400 puntos para la case turista –suficientes para canjearlos por un billete de ida hacia Milán desde la capital británica. A partir de ahora, el mismo vuelo sólo generará 2.350 puntos, casi el 75% menos. Por otro lado, los pasajeros de billetes más caros verán incrementados sus puntos en 9.400.

La aerolínea también introduce precios por temporada. Eso significa que, según la época del año, conseguir un billete tendrá precios diferentes. De esta forma, la firma del grupo IAG compensa el precio de los vuelos. Durante los ocho meses de temporada baja, conseguir un pasaje requerirá menos Avios --así se llaman los puntos de British Airways--. No obstante, en temporada alta, se mantendrá el precio.

La aerolínea también incrementa el número de asientos disponibles por año dentro del programa de puntos. En total, se dispondrán de un 6% más, unos 500.000. Además se garantiza que en temporada alta habrá un mínimo de dos asientos en business y cuatro en económica en cada vuelo de la aerolínea.

Los cambios en la política de puntos de las aerolíneas suele generar debate. Compañías como Delta o Southwest han introducido cambios para reflejar mejor la relación entre los kilómetros generados y el dinero gastado. De hecho, en Alemania en 2013, un pasajero llevó a juicio a Lufthansa por cambiar abruptamente el sistema. Aunque perdió, la firma decidió que estos cambios se aplicarían a partir de entonces a tres meses vista.