Cabify gana músculo para asaltar a Uber en Latinoamérica

Cabify gana músculo para asaltar a Uber en Latinoamérica

La tecnológica con sede en Madrid consigue 106 millones de euros para financiar su expansión en países como Argentina y Brasil, mientras sigue creciendo en España

Pablo Jiménez

Barcelona

20/04/2016 - 18:37h

Un taxista atiende a los medios tras una protesta contra Uber y Cabify, en Ciudad de México / EFE/ Jorge Núñez

Cabify ha logrado algo muy difícil de ver entre las jóvenes compañías tecnológicas. Una ronda de financiación de 120 millones de dólares (casi 106 millones de euros) con menos de un lustro de vida. Una inyección que permitirá a la plataforma española seguir creciendo en nuestro país, donde ya opera en ocho ciudades (Madrid, Barcelona, A Coruña, Málaga, Valencia, Bilbao y Tenerife), mientras se expande en Latinoamérica

En el foco de esta firma con sede en la capital de España está un mercado, el del otro lado del Atlántico, todavía en disputa. Uber, su gran rival, mantiene una posición dominante en el mundo anglosajón, además de en las grandes urbes europeas donde las autoridades no han prohibido su funcionamiento.

Presencia en el continente

Pero países como Argentina y Brasil aparecen como caladeros muy jugosos para este tipo de compañías, en las que resulta clave adelantarse a la competencia para ganar una cuota de mercado relevante. A día de hoy Cabify está disponible, además de en España, en México (México DF, Querétaro, Monterrey, Toluca y Puebla), Colombia (Bogotá y Cali), Chile (Santiago) y Perú (Lima).

Entre sus planes a corto plazo, ya confirmados por la compañía, aparecen las ciudades argentinas de Buenos Aires, Rosario y Córdoba, además de la capital económica brasileña, São Paulo.  

Modelo del servicio

A pesar de que el servicio de ambas compañías es muy similar (ejercer de intermediario entre conductores y personas que buscan un transporte urbano individual a cambio de una comisión), Cabify se ha topado hasta ahora con menos trabas legales que Uber.

¿El motivo? La firma española trabaja sólo con conductores en posesión de una licencia de transporte privado (VTC), el modelo bajo el que la empresa estadounidense acaba de volver a nuestro país.

Este matiz no ha evitado la fuerte oposición por parte de los taxistas. En octubre pasado la Federación Profesional del Taxi, una asociación radicada en Madrid, denunció en los juzgados a Cabify por competencia desleal, solicitando su suspensión cautelar. 

146,5 millones de dólares

Esta reciente inyección de capital ha estado liderada por el grupo japonés de comercio electrónico Rakuten. Cabify no ha especificado qué otros fondos o inversores han participado en esta ronda de financiación, que viene a completar una inversión total de 146,5 millones de dólares desde su nacimiento, en diciembre de 2011.