Alerta entre los cruceros: el Rin se queda sin agua

El castillo de Pfalzgrafenstein, en Krub, es testigo del descenso del Rin.

Alerta entre los cruceros: el Rin se queda sin agua

El Rin, el río más importante de Europa y clave para el turismo de cruceros fluviales, sufre un descenso inédito de su caudal

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

18/01/2019 - 13:30h

El invierno no está trayendo el alivio que esperan los operadores turísticos y los transportistas fluviales de Alemania: el río Rin, así como el Danubio y el Elba, sufren las consecuencias del cambio climático y presentan un descenso inédito de sus caudales.

En puntos como Colonia, tradicional parada de los cruceros fluviales para visitar su catedral gótica y su coqueto casco histórico, este río –el más importante de Europa- presenta una escasez récord del caudal: del tradicional ancho de 300 metros el agua cubría 182 metros.

La merma de las agua es tal que hace pocas semanas salió a la luz una bomba de la Segunda Guerra Mundial que obligó a paralizar el transporte en el río en prevención de algún accidente.

No se soluciona solo con lluvias

El verano del centro de Europa fue extremadamente seco y la ausencia de precipitaciones llevó a un descenso de los cursos fluviales. Pero la solución no pasa solamente porque llueva más, porque el Rin se nutre, sobre todo, de los deshielos de los Alpes suizos.

El Rin se nutre de los glaciares alpinos de Suiza, que retrocedieron un 28% entre 1973 y 2019

Desde su nacimiento en el Lago Costanza, recibe las aguas de los glaciares alpinos, que debido al cambio climático han retrocedido un 28% entre 1973 y 2010, cita Bloomberg según un cálculo del gobierno suizo.

rhin colonia
Estado del Rin a la altura de Colonia.

La tecnología podría ayudar: si se dragara el curso se evitarían los cuellos de botella en las zonas más comprometidas, pero eso implica años de trabajos, y un coste millonario del que nadie se anima a aventurar cifras.

Estrategias de los cruceros

Debido al descenso de las aguas, en varios tramos del Valle Superior del Medio Rin los cruceros fluviales tienen que dejar a sus pasajeros en un puerto y trasladarlos a otro punto en bus.

Las compañías de cruceros se ven obligadas a cancelar algunos tramos de los viajes y trasladar a sus pasajeros en buses

En algunos casos, como reconocen en Avalon Waterways, algunos cruceros han tenido que cancelarse, o naves como Ama Stella y Ama Kristina tienen que intercambiar pasajeros para que puedan viajar sin temor a que la embarcación quede encallada.

Problema a futuro

Un problema es que la fluctuación del nivel de las aguas es poco previsible: los operadores turísticos apenas tienen un par de días para anticiparse al estado del río y planificar alternativas de transporte o recorridos.

En Kaub el nivel de este río llegó a los niveles más bajos de los últimos 12 años. El lugar es famoso por el castillo de Pfalzgrafenstein, una construcción del siglo XIV situado en un islote que servía como punto de peaje para los barcos que navegaban por el Rin.

En la ciudad de Kaub temen que el problema de la escasez del Rin se agrave en los próximos años

Los residentes, que en gran parte viven de las escalas turísticas de los cruceros, expresan su preocupación por una situación que, acorde al aumento de las temperaturas, será peor en los próximos años.

Complicaciones para el transporte fluvial

En ocasiones una lluvia de varios días ayuda a solucionar el problema, pero en estas ocasiones se crea un cuello de botella porque numerosos barcos de carga, que transportan miles de toneladas de mercancías cada día, aprovechan para realizar sus viajes.

 

Daimler, Bosch, Bayer, Thyssenkrup, Volkswagen y Basf son algunas de las cientos de compañías que usan al Rin como canal para distribuir su producción, ya que los costes del transporte fluvial son un 40% más bajos que por ferrocarril.

El 10% de toda la producción industrial alemana se moviliza por barcos, y el 80% de esas 220 millones de toneladas circulan por el Rin, según datos del gobierno alemán.

Pero la merma de las aguas obliga a acumular contenedores y dosificar los envíos. Esta situación le está costando 250 millones de euros adicionales a Basf, por ejemplo.