Las diez experiencias más sofisticadas que ofrecen los cruceros

Un salón lounge con visión al mar, una de las amenities más exclusivas de los cruceros.

Las diez experiencias más sofisticadas que ofrecen los cruceros

Paseos submarinos, bares de hielo, nieve artificial y otras actividades que ofrecen los cruceros para seducir a sus pasajeros

Los cruceros son uno de los sectores más boyantes del mercado turístico, pero las navieras siguen buscando nuevas opciones de entretenimiento para sus clientes, cada una más sofisticada que la otra.

En algunos casos apuestan por la tecnología (robots que sirven tragos), en otros por la aventura (paseos submarinos), la comodidad (salas lounge con paredes de vidrio para ver la fauna marina) y el entretenimiento (proyecciones del tipo planetario).

Veamos cuáles son las amenities más llamativas de los cruceros, según un relevamiento de CNN.

Paseos submarinos

Crystal Cruises, en su barco Crystal Esprit ofrece paseos submarinos de 20 a 30 minutos en un pequeño batiscafo esférico, para descubrir a los peces y corales que se encuentran bajo la superficie.

paseos submarinos

Esta compañía permite las inmersiones en sus trayectos por las aguas el Adriático y el norte del Caribe, cerca de las Antillas y Bahamas. El coste es de 500 euros, y la ventaja es que la configuración de la cápsula permite tener una visión de 360 grados del entorno submarino.

Robots que sirven tragos

El no va más de la fusión entre tecnología y gastronomía: en los barcos de Royal Caribbean, como en los gigantescos Harmony of the Seas y Symphony of the Seas, las barras de sus Bionic Bar cuentan con robots que ‘trabajan’ de bartenders.

bartender

Desde una aplicación en la tableta o el móvil se puede encargar un cóctel en base a más de 30 bebidas, y el brazo mecánico agitará (o revolverá, según el gusto) el trago. Eso sí, todavía no hay programa que permita que estos robots escuchen las confesiones de sus clientes.

Carreras de karting

Para esos adultos que quieren volver a ser niños, la cubierta superior del Norwegian Bliss cuenta con un circuito de 300 metros de longitud para quitarse las ganas de un poco de velocidad, que pueden alcanzar hasta los 48 kilómetros por hora.

Con curvas y contracurvas, el circuito de dos niveles permite que compitan hasta 10 vehículos al mismo tiempo. Eso sí, aunque lleguen a 48 kilómetros por hora, se echa de menos el ruido a motor, porque estos coches son eléctricos y muy silenciosos.

Nieve a bordo

En el spa Liv Nordic, de los cruceros de Viking Cruises, hay nieve. Luego de sudar como si se estuviera en el desierto del Sahara en el sauna, a pocos metros el viajero se traslada a una especie de Noruega artificial, con copos de nieve que caen del techo mientras el cuerpo se adapta a la nueva temperatura.

liv nordic nieve

Es el mismo principio que usan en cualquier spa, de darse una ducha fría tras varios minutos en el sauna, tan solo que el Liv Nordic ofrece una opción más sofisticada y elegante, en un habitáculo azul y silencioso que recuerda a las noches polares.

Bar de hielo

Norwegian Cruise Line planta cara al spa de nieve con un llamativo bar de hielo.

norwegian bar hielo

En los barcos Breakaway, Getaway y Epic, los pasajeros pueden pasar 45 minutos en un bar con una temperatura de --8º vestidos con pesadas chaquetas de piel y guantes, en donde se pueden pedir cócteles elaborados con vodka y sentarse junto a espectaculares esculturas congeladas.

Lounge bajo el agua

Quizás no haga falta sumergirse en un batiscafo para descubrir la fauna del mar. La lujosa naviera Ponant presentará seis cruceros de la línea Explorer, que cuentan con una sala lounge llamada Ojo Azul.

Este salón, ubicado en la parte inferior de la estructura, cuenta con paredes transparentes que permiten, con una copa en la mano y cómodamente recostado en un sofá, contemplar los peces que pasan cerca del crucero.

blue eye ok

Además una serie de pantallas con sonido de alta definición proyectan imágenes de unas cámaras instaladas en la estructura del barco que está bajo el agua.

Caminando sobre el mar

No se trata de ningún milagro bíblico, sino que tres embarcaciones de Princess cuentan con una pasarela de 20 metros de largo, ubicada a los costados de la nave, a casi 40 metro de altura, que permiten caminar con el mar bajo los pies.

cruceros caminat

El espacio es cerrado, y hay barandas para apoyarse, pero quizás no sea el mejor programa para quien sufre de vértigo.

Túnel de viento

Si alguien considera que a la vida en el crucero le falta emoción podría probar con el túnel de viento que ofrecen los barcos de la línea Quantum, de Royal Caribbean.

tunel de viento

En este túnel de siete metros de alto uno recibe un impulso de viento que lo hace volar a media altura del habitáculo durante algunos minutos. Pero antes de entrar en la cabina, hay que seguir con atención los consejos del instructor.

Las estrellas en el crucero

Los amantes de la astronomía no deberían dejar pasar la oportunidad de conocer el planetario del mítico Queen Mary 2, propiedad de la naviera Cunard Line.

Con capacidad para 150 personas, este cine con butacas reclinadas proyecta películas sobre el nacimiento de las estrellas, la formación de agujeros negros y otros documentales elaborados junto con la Real Sociedad de Astronomía.

planetarium

Además el 7 de octubre, desde Nueva York, zarpa el Transatlántico de la Semana Espacial, que entre otras actividades contará con conferencia de físicos y ex astronautas.

Cápsula en el aire

Como si fuera una copia a escala del London Eye, el crucero Ovation of the Seas de Royal Caribbean cuenta con una cápsula que se eleva a más de 90 metros de la superficie, que permite obtener impactantes vistas de 360 grados del océano y la embarcación, y si hay suerte, de la ciudad donde haya atracado la nave.