El gobierno de Italia insiste: “sacaremos los cruceros de Venecia”

Vuelve la polémica sobre el impacto de los cruceros en Venecia.

El gobierno de Italia insiste: “sacaremos los cruceros de Venecia”

El ministro de Transporte de Italia exige que los cruceros atraquen en terminales alejadas del centro histórico de Venecia

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

09/08/2019 - 10:48h

El ministro de Transportes italiano, Danilo Toninelli, exigió que los cruceros dejen de atracar en la ciudad histórica de Venecia y lo hagan en terminales ubicadas en el territorio continental, aunque dentro de la laguna.

En una comparecencia en el parlamento italiano el ministro afirmó que los cruceros, sean grandes o pequeños, deberían dejar de operar en la terminal Marittima, en el extremo noroeste de la ciudad.

Su propuesta es que a partir de septiembre los cruceros atraquen en el puerto de Fusina, ubicado en tierra firme a ocho kilómetros del centro de Venecia; o la terminal de Lombardía, también situado en el continente, a cinco kilómetros de distancia.

[Para leer más: Venecia quiere a los cruceros bien lejos]

Además de mantener alejados a los cruceros, las llegadas a esos puertos evitaría que las embarcaciones tengan que pasar frente al Canal de la Giudecca, uno de los mayores reclamos de los 50.000 residentes que quedan en la ciudad.

Propuestas anteriores

De hecho en noviembre de 2017 el Ministerio de Transportes había presentado un plan para que los grandes cruceros de 96.000 toneladas o superiores dejen de pasar por la Plaza de San Marcos.

El ministro de Transportes exige que en un mes los cruceros dejen de usar la actual terminal Marittima y atraquen a ocho kilómetros, en un puerto ubicado en tierra firme

Pero este era una propuesta progresiva, a implementar en tres años, y no terminaba de ser del agrado de las asociaciones vecinales y ecologistas.

Incidentes con cruceros

El reclamo de Tonelli llega tras de dos incidentes que agitaron la polémica sobre la presencia de estas grandes embarcaciones en Venecia. En junio el gigantesco MSC Opera chocó con el crucero fluvial The River Countess, de la compañía Uniworld, y causó heridas en cuatro personas.

Semanas más tarde una embarcación de 12 pisos, el Costa Deliziosa, estuvo a punto de embestir a un yate durante una fuerte tormenta.

Cautela y críticas ante la propuesta

El gobierno municipal de Venecia tomó con cautela la propuesta del ministro. “Esas son sus hipótesis, pero todavía no hay una solución oficial”, dijo una fuente del consejo de la ciudad a The Guardian.

[Para leer más: Qué ciudades aman (y cuáles odian) a los cruceros]

Nicola Pellicani, diputado del Partido Demócrata italiano, dijo que la propuesta de Tonelli era imposible de poner en práctica en tan poco tiempo.

“El ministro cree que puede desplazar los barcos de mercancías y los cruceros de un extremo de la laguna al otro como si fueran coches de juguete”, criticó.

La alternativa de la patronal

La Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA) recordó que mantienen conversaciones con el gobierno comunal de Venecia y el regional del Veneto para que los cruceros puedan operar en la terminal Marittima pero sin tener que pasar por el Canal de la Giudecca, que se encuentra frente a la plaza de San Marcos.

Una alternativa que se plantea es que las embarcaciones den un rodeo por el Canal Vittorio Emanuele, ubicado al noreste de la ciudad.

Frente común en Europa

El año pasado llegaron 502 cruceros a Venecia, que aportaron 1,56 millones de viajeros; una fracción de los 25 millones de turistas que cada año visitan la ciudad de los canales.

La semana pasada el presidente de la autoridad portuaria el Mar Adriático del Norte, Pino Musolino, solicitó a los responsables de ocho grandes puertos europeos, como Dubrovnik y Barcelona, que creen un frente común y unan fuerzas para obligar a los cruceros que naveguen en barcos “compatibles con nuestras estructuras y el medio ambiente”.