Hurtigruten estrena la nueva normalidad entre los cruceros de alta mar

Hurtigruten es la primera compañía de cruceros oceánicos en retomar la actividad. Foto: Hurtigruten.

Hurtigruten estrena la nueva normalidad entre los cruceros de alta mar

El buque Finnmarken marca la recuperación de los cruceros con un viaje a un tercio de su capacidad y solo con pasajeros noruegos y daneses

Mar Nuevo

Madrid

17/06/2020 - 14:23h

Ayer partía del puerto de Bergen un barco dispuesto a recorrer durante doce días 34 puertos y decenas de fiordos en la costa noruega. Ni el itinerario -la clásica ruta Bergen-Kirkenes-Bergen de Hurtigruten-, ni el barco -un buque de 18 años y de nombre MS Finnmarken- tenían nada fuera de lo común. Y, sin embargo, fue un día especial: el primer crucero tras la pandemia volvía a navegar.

Lo hacía casi tres meses después de la interrupción de la mayor parte de este tipo de viajes, que dejaron además impactantes imágenes de buques en cuarentena con cientos de infectados y barcos errantes sin puerto en el que atracar.

[Para leer más: Llega el primer crucero que convierte el océano en una piscina]

El primer crucero poscoronavirus

Los ánimos eran aquí muy diferentes. Unos 200 pasajeros -de los 628 que puede acoger en un viaje usual- y en su mayoría daneses y noruegos zarparon en este barco, que seguía la estela de Nicko Vision, de Nicko Cruises, el primer crucero fluvial en navegar tras la pandemia el pasado 1 de junio.

Durante todo el verano 2020 Hurtigruten limitará al 50% la capacidad de sus cruceros

“Con los primeros invitados abordando el hermoso MS Finnmarken en las próximas horas, estamos encantados de reiniciar nuestras operaciones”, explicó el portavoz de la compañía, Thomas Ege. “En los últimos meses, semanas, días y horas, nos hemos estado preparando para este momento. Estamos listos”.

En realidad, Hurtigruten, que cuenta con 127 años de experiencia en el mar, nunca dejó totalmente de navegar aunque su operativa quedó restringida a un servicio básico de ferris a lo largo de la costa noruega. Tampoco se vio afectado por ningún contagio a bordo.

El MS Roald Amundsen es otro de los barcos en busca de puerto. Foto: Hurtigruten.

Hurtigruten no registró ningún contagio por Covid-19 en sus barcos. En la foto el MS Roald Amundsen | Hurtigruten.

Diferencias a bordo

Las medidas de seguridad e higiene serán una constante en la vuelta al mar de las compañías de cruceros. En el caso de Hurtigruten, y según su CEO Daniel Skjeldam, “no aplicamos un estándar mínimo cuando se trata de reglas o regulaciones a cumplir”. En este sentido, añade, “las normas internacionales son un punto de partida; continuaremos monitoreando la situación actual, tomaremos las medidas necesarias y nuestras operaciones serán adaptadas, siguiendo a todos los consejos de las autoridades pertinentes”.

Con nuevos protocolos de limpieza y seguridad, la compañía recordará a sus pasajeros la necesidad de mantener la distancia social pero no obligará a llevar mascarilla a bordo

Pero, ¿en qué se traduce eso para los pasajeros? Según sus protocolos de salud y seguridad actualizados a finales de mayo y que siguen las recomendaciones del Instituto Noruego de Salud Pública, entre las nuevas medidas se cuentan procedimientos de limpieza y desinfección más exhaustivos, la eliminación de comidas tipo buffet y la limitación de aforo en áreas comunes como la piscina, la sauna o el gimnasio.

También se observará el cumplimiento de la distancia social -por ejemplo, a través de marcas en el suelo en los lugares más concurridos- y los barcos limitarán su capacidad al 50%, al menos durante el verano de 2020.

En todo el buque se recuerdan las normas de higiene como el lavado frecuente de manos, especialmente en el embarque y el desembarque, a la entrada de los restaurantes y de las zonas comunes. Llevar mascarilla es opcional.

También se limita el uso de dinero en efectivo y el contacto frecuente con terminales de pago; para ello, los viajeros deberán abrir una cuenta en la que se cargarán todos los gastos a bordo.

En cuanto a los restaurantes, se han incrementado los turnos de modo que haya menos personas simultáneamente en estos espacios. También se ha eliminado el buffet libre: ahora es el personal del barco el que sirve los menús emplatados.

El capitán del barco te avisará cuando haya una aurora. Foto Rjan Bertelsen | Hurtigruten.

Las excursiones para conocer la costa noruega realizan con normalidad. Foto: Rjan Bertelsen | Hurtigruten.

Por supuesto, confirman desde la compañía a Cerodosbé, será posible realizar excursiones, aunque desde la compañía y sus proveedores de servicios en tierra se coordinarán los grupos de modo que se cumpla la distancia social y se reduzca la cantidad de gente que embarca y desembarca a la vez para evitar aglomeraciones. Además, se dispensará gel hidroalcohólico durante todo el recorrido.

Hoy en día es posible desembarcar en todas las localidades noruegas, por lo que “no hay ningún tipo de restricción en los puertos que visitamos”, añaden desde Hurtigruten.

Controles de temperatura

Los pasajeros tendrán que someterse también a controles de temperatura y se les exigirá cumplimentar un cuestionario de salud antes de embarcar que garantice que no han estado en contacto con ningún positivo en Covid-19 en los últimos 14 días o que o que no haya viajado o estado en tránsito en otro país diferente a Noruega en los últimos 10 días.

En los buques de expedición viajará siempre un médico y un auxiliar de enfermería mientras que en todos los buques existe la figura de Oficial de Salud y Seguridad y, además, se reserva un número de cabinas por si fueran necesarias para aislar a potenciales viajeros infectados.

Cabo Norte, Hurtigruten.

Varias líneas de cruceros han escogido Noruega para la vuelta a la actividad. Foto: Hurtigruten.

Noruega, epicentro de cruceros

El movimiento convierte, además, a Noruega en pionera en los cruceros poscovid. Además de Hurtigruten, la compañía de lujo SeaDreams navegará también por sus aguas, concretamente desde Oslo hasta el norte de Tromsø. De hecho, la acogida de estos viajes ha sido tal que, según sus responsables, se ha añadido un barco a la operativa en la región que navegará desde la semana siguiente.

En este caso también la mayor parte de los pasajeros serán escandinavos. Y es que las ventajas de navegar en un único país son evidentes: en principio solo hay que cumplir con las medidas de seguridad nacionales y además, si los pasajeros son nacionales, se evitan viajes aéreos y también restricciones a la hora de atravesar fronteras (con los posibles test e incluso cuarentenas que se puedan asociar).

En el caso particular de Noruega, de momento mantiene cerradas sus fronteras a los ciudadanos de la UE; hasta el 20 de julio no se decidirá sobre el levantamiento de restricciones.