La tasa turística de Ámsterdam espanta a los cruceros

CMV es una de las compañías de cruceros que dejaron de atracar en Ámsterdam.

La tasa turística de Ámsterdam espanta a los cruceros

La tasa turística de Ámsterdam, implementada a principios de año, provoca una caída de 40% de cruceros a esta ciudad

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

03/12/2019 - 11:59h

Si Ámsterdam quería frenar la llegada de turistas con sus tasas turísticas, lo está logrando. Los arribos de los barcos de cruceros descendió el 40% en el último año, desde que se impuso un recargo de ocho euros por pasajero y por día.

La medida se implementó el 1 de enero de 2019, y forzó a compañías como P&O Cruises, Cunard, MSC Cruises y Cruise & Maritime Voyage a dejar de atracar en la ciudad más importante de los Países Bajos y buscar puertos alternativos como Rotterdam.

Según precisó Dick de Graff, director de la Terminal de Pasajeros de Ámsterdam en un encuentro de la industria de cruceros organizado en Madrid, por esta medida se han “perdido el 40% de nuestros barcos en el año”.

El boom turístico de Ámsterdam

El directivo precisó que los pasajeros que llegan en cruceros solo representan al 1% de los visitantes de Ámsterdam.

[Para leer más: ¿Por qué los cruceros huyen de Ámsterdam?]

La ciudad neerlandesa, con 821.000 habitantes, recibe cada año a un flujo equivalente a 10 veces su población. El año pasado llegaron 8,83 millones de turistas, lo que representa un aumento del 5,8%, precisa un estudio de Euromonitor International. Según el portal Amsterdam.org, durante el año pasado 137 cruceros atracaron en el puerto de la ciudad.

Medidas del ayuntamiento

El ayuntamiento lanzó diversas medidas para frenar el aluvión turístico, que deriva en gentrificación de los barrios, el aumento del valor de las propiedades, la desaparición de tiendas emblemáticas y comercios de barrio y el incremento de la contaminación.

Con 821.000 habitantes, Ámsterdam recibe un volumen de turistas que equivale a 10 veces su población

Entre estas medidas, además de la tasa a los cruceros, están el veto a los apartamentos turísticos, la prohibición de abrir nuevos locales de recuerdos y la imposición de fuertes multas a los comportamientos incívicos de los visitantes, sobre todo los que visitan el Barrio Rojo, tradicional mercado de la prostitución en Ámsterdam.

Protestas de los directivos de compañías de cruceros

Otros directivos de esta industria se sumaron a las protestas por esta tasa. Sander Groothuis, director de operaciones portuarias de Carnival para el Reino Unido, dijo que este recargo se aplica porque los cruceros son fáciles de controlar.

[Para leer más: Ámsterdam aplica la tolerancia cero contra el turismo gamberro]

“El barco llega y sabes exactamente cuántas personas hay a bordo. Pero luego tienes millones de personas que llegan por otras vías y nadie las controla. Nadie va a la estación de trenes y dice ‘Bienvenido a Ámsterdam, ¿me puede pagar 20 euros?’ ”.

Las compañías de cruceros pagan ocho euros por pasajero y por día de estancia en Ámsterdam

De Graaf coincidió en la protesta, al considerar que los cruceros “son un símbolo de la masificación turística y la generación de emisiones, y somos un objetivo fácil para obtener dinero”. Además acusó a los medios locales de promover la ‘turismofobia’ entre la población.