Por qué los cruceros fluviales de EEUU pueden morir de éxito

El 'American Song', para ríos de EEUU, se diseñó a imitación de los cruceros fluviales de Europa.

Por qué los cruceros fluviales de EEUU pueden morir de éxito

La demanda de los cruceros fluviales en EEUU acelera su expansión, pero su crecimiento choca con las trabas burocráticas de la administración

Juan Pedro Chuet-Missé

BARCELONA

29/10/2018 - 17:43h

La industria de cruceros fluviales en EEUU vive una época dorada: las navieras añaden nuevos barcos, la temporada se extiende y el mercado crece tan rápido que no da abasto para absorber a la demanda.

Para madurar el sector mira al Viejo Continente: la elegancia de los cruceros por el Danubio o el Rhin es el espejo que buscan compañías como American Cruise Lines, que lanzó su primer barco de estilo europeo para navegar entre Nueva Orleans y Memphis. Y lo hará al 100% de su capacidad, informa Travel Weekly.

American Song, el barco con capacidad para 184 pasajeros, presenta los salones más grandes y las amenities más modernas del mercado estadounidense. La demanda es tan alta que cancelaron el tradicional viaje de promoción para agentes de viajes, que tendrán que esperar a que su embarcación gemela, American Harmony, esté lista para navegar.

Cruceros como los viejos barcos del Misisipi

Otro gigante del sector, American Queen Stemboat Co, firmó un acuerdo para construir un cuarto barco impulsado por paletas, hechos a imagen y semejanza de las embarcaciones que surcaban el Misisipi desde los años de la guerra civil.

“No damos abasto con la demanda. Y no somos los únicos”, dice el presidente de American Queen Steamboat

“Estamos botando barcos tan rápido como podemos ponerlos en servicio, dijo su presidente Ted Sykes. “No damos abasto con la demanda. Y no somos los únicos”, agregó.

Una ley frena la expansión de los cruceros

El atractivo mercado norteamericano tienta a las grandes navieras mundiales. Una de ellas es Viking, que cuenta con un portfolio de 65 cruceros fluviales en Asia, Egipto y Europa. Según Sykes, esta compañía tiene planes para entrar en el mercado por la puerta grande.

Pero hay un escollo a la vista: la Ley Jones, que regula el comercio marítimo estatal, establece que todas las mercancías entre puertos del país deben transportarse en barcos que hayan sido construidos en el Estado, propiedad de empresas nacionales y comandados por personal nacido o residente en EEUU.

Y no hay tantos astilleros para satisfacer la demanda de embarcaciones que tienen las navieras.

A la búsqueda de soluciones

Por ello las compañías tienen que buscar soluciones alternativas. El mes pasado American Queen firmó un acuerdo con el astillero Gulf Island para reciclar un antiguo barco de paletas que estaba atracado y solo funcionaba como casino.

American Cruise aumenta su flota de barcos fluviales pequeños de siete a once unidades

Voceros de American Cruise dijeron a Travel Weekly que su demanda crece “exponencialmente”: los barcos más pequeños aumentaron de siete a once unidades en dos años, mientras que los más grandes pasaron de tres a seis, para cuando el American Harmony entre en funcionamiento.

Las claves del boom de los cruceros fluviales

¿Cuáles son las razones de este boom? David Luxeder, director de desarrollo de marca de American Cruise Lines, consideró que hay una generación de personas mayores de 50 años que son amantes de los cruceros, pero que no tienen ganas (o dinero) de realizar viajes en avión a Europa, el Caribe o Asia para abordarlos.

american qeen
American Queen Steamboat cuenta con barcos que reviven la época de los viajes por el Misisipi.

También se debe a que hay una tendencia a realizar viajes culturales e históricos, visitando sitios claves de la guerra civil, u otros más enfocados en la naturaleza a lo largo de los ríos Columbia y Snake (que corre por los estados de Wyoming, Idaho, Oregón y Washington).

Otro punto es que hay cada vez más viajes breves y temáticos, sobre todo para los que ya han realizado otros cruceros, que les permiten una escapada de tres o cuatro días en un periplo combinado con actividades como conciertos musicales, o visitas a mercadillos de Navidad.