Reina entre reinas: así es viajar a bordo del crucero Queen Mary 2

Posiblemente, el transatlántico más famoso del mundo: el Queen Mary 2. Foto Cunard.

Reina entre reinas: así es viajar a bordo del crucero Queen Mary 2

Elizabeth, Victoria… y Mary. Entre las 'reinas' de Cunard Line, descubrimos la elegancia, el estilo y el lujo del transatlántico más emblemático del mundo

Alfredo García Reyes

Madrid

27/04/2019 - 18:30h

El enorme Queen Mary 2 de Cunard Line, apabulla por su tamaño y por sus impactantes cifras, sí. Pero es otra cosa lo que, cada año, atrae como un potente imán a miles de pasajeros a sus rutas intercontinentales.

En concreto, hasta 2.691 pasajeros en cada travesía, cuyas necesidades son atendidas por, nada menos, que 1.300 tripulantes. Es decir, casi uno por cada dos pasajeros, lo que supone una proporción envidiable para la mayor parte de las compañías de cruceros del planeta.

Los 2.691 pasajeros por travesía son atendidos por nada menos que 1.300 tripulantes; es decir, uno por cada dos

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¿Qué significa esto? Pues que, cuando viajas en el Queen Mary 2 siempre hay una persona de la tripulación (como mínimo) dispuesto a ayudarte en lo que puedas necesitar; que las colas son mínimas en los servicios básicos, fundamentalmente de restauración o en el checking; que las maletas llegan a la cabina en un tiempo récord; que en los bares donde te tomas la copa tras la cena siempre haya alguna camarera o camarero atentos para lo que se precise.

Y que cada pasajero consiga sentirse una persona realmente única durante todo el viaje.

 

Un viaje de auténtico lujo

Esa experiencia es el auténtico lujo de quienes viajan a bordo de este gigante del mar.

Lo de gigante no es una hipérbole: el buque tiene 345 metros de eslora y 40 de manga. Si se quiere rodear el barco, algo que se puede hacer en la cubierta 7, ¡hay que caminar algo más de 600 metros!

Lo de gigante no es una hipérbole: tiene una eslora (longitud) de 345 metros y una manga (anchura máxima) de 40 metros. Esto supone que si se quiere rodear el interior del barco, algo que se puede hacer en la cubierta 7, ¡hay que caminar algo más de 600 metros!

Y el tamaño del Queen Mary 2 también significa, a efectos prácticos, que dentro de él no hay sensación de masificación en ningún momento. Ni siquiera a la hora de la cena.

Grand Lobby Queen Mary 2. Foto Cunard.
La decoración es de un exquisito estilo art déco.Foto Cunard.

Gastronomía a bordo

La mayor parte de los pasajeros lo hacen en el restaurante Britannia, un lujoso espacio distribuido en dos plantas comunicadas por una escalinata doble. Todo decorado, como buena parte de los espacios generales del barco, en un revival del art déco e inspirado en detalles del original Queen Mary de los años treinta del pasado siglo.

La mayor parte de los pasajeros optan por cenar en el restaurante Britannia, un lujoso espacio distribuido en dos plantas comunicadas por una escalinata doble y decorado en un exquisito estilo art déco. Por supuesto, de etiqueta

Sorprende mucho la delicadeza de los platos y la calidad de los menús del servicio que se sirven en este restaurante. Sobre todo, teniendo en cuenta la cantidad de raciones que se ofrecen en cada cena.

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En la última renovación de 2016 se introdujo además el restaurante Veranda y se actualizó el Kings Court, así como la zona de buffet.

Restaurante Britannia del Queen Mary 2. Foto Cunard.
Restaurante Britannia del Queen Mary 2. Foto Cunard.

De conciertos y chocolates

Las veladas son, sin duda, uno de los puntos fuertes de la vida a bordo del Queen Mary 2. Eso sí, siempre con una estricta etiqueta a partir de las 18 horas: mujeres con vestido largo o atuendo elegante; hombres con traje o chaqueta y corbata oscura.

Para alargar la velada tras la cena, nada como asistir a un concierto o disfrutar de una copa en el champagne-bar o el Godiva bar, con sus deliciosos chocolates y bombones

Por la noche lo propio es asistir a algún concierto. Por ejemplo los que se ofrecen en el piano bar o en cualquiera de las barras situadas junto al vestíbulo principal del barco. En este sentido, son irresistibles el champagne-bar y el Godiva bar, con sus deliciosos chocolates y bombones.

Bell boy, Queen Mary 2. Foto Cunard.
Bell boy, Queen Mary 2. Foto Cunard.

La programación de espectáculos en cada jornada a bordo es inabarcable. Así, se puede asistir a algún musical en el teatro. O a algunas de las películas que se proyectan en la espectacular sala de cine, que tienen una pantalla gigante.

Un cine que se transforma además, de forma puntual, en un planetario donde se programan documentales sobre el cosmos traducidos a varios idiomas.

Aunque, claro, para estrellas las que pueden contemplarse desde las cubiertas exteriores del barco o desde las terrazas de cada cabina, sobre todo en las noches de las travesías trasatlánticas o en cualquiera de las etapas de su vuelta al mundo anual.

Planetarium Queen Mary 2. Foto Cunard.
El buque cuenta con una sala de cine que se transforma en planetarium. Foto Cunard.

Ni un segundo de aburrimiento

Por lo demás, a bordo del Queen Mary 2 no hay lugar para el aburrimiento. Al menos, si uno no lo quiere. Puede que no tenga las grandes piscinas de olas o los toboganes que caracterizan a algunos de los grandes cruceros más modernos.

Aunque no cuenta con las piscinas de olas o los toboganes gigantes de otros cruceros, el Queen Mary 2 ofrece cuatro piscinas, una de ellas termal y climatizada, además de un spa que para sí querrían algunos de los hoteles más lujosos del planeta

A cambio, hay cuatro piscinas, una de ellas termal y otra interior y climatizada, además de un spa que para sí querrían algunos de los hoteles más lujosos del planeta. No son espacios para grandes estridencias, más bien para el descanso y la lectura.

Queen Mary 2 Popa. Foto Cunard.
Queen Mary 2 Popa. Foto Cunard.

En este sentido, el barco tiene una biblioteca con libros en varios idiomas, que es un lugar que sorprende por su tamaño y también por su armonía. Los pasillos que permiten llegar a este espacio, igual que al cine o el teatro, sirven también como enormes galerías que acoge exposiciones de arte, fotografía y objetos históricos o de interés general.

Cabinas

Por último, y no menos importante, las cabinas de pasajeros. Tanto las de la Clase Britannia como las de las clases superiores (suites Queens Grill y Princess Grill) están equipadas con todo lo necesario para una estancia de auténtico lujo.

Renovadas totalmente en 2016, cuentan con un mobiliario, una lencería de cama y baño y una decoración realmente impactantes.

Princess Grill Suite. Queen Mary 2.
Princess Grill Suite. Queen Mary 2. Foto Cunard.