¿Cuánto le costaría a una aerolínea mejorar la comodidad de sus asientos?

¿Cuánto le costaría a una aerolínea mejorar la comodidad de sus asientos?

Las estrategias en la aviación comercial que lo apuestan todo al 'low cost' no son las más rentables: un estudio revela que diversificar las categorías de los billetes acaba teniendo un mayor rédito económico para las compañías

02B

Barcelona

18/01/2016 - 23:00h

Imagen del interior de un avión

Los cambios en la estrategia de una aerolínea son siempre difíciles. Una pequeña modificación suele suponer un gran coste, no siempre rentable. En los últimos años se han ido imponiendo las estrategias de las compañías low cost, que buscan sacar el máximo beneficio económico, sacrificando buena parte de las veces la comodidad y la calidad del servicio. Pero, ¿es posible hacer de los aviones un lugar más cómodo sin afectar negativamente a las cuentas de una compañía?

Desde Skift, portal especializado en la innovación aplicada a la industria turística, se han planteado esta misma pregunta. Y el resultado sorprenderá a más de uno.

Categorías en el servicio

Los responsables de esta web, referencia en las nuevas tecnologías vinculadas al sector de los viajes, plantean cuatro modelos en el reparto de las clases dentro de un Boeing 777-300. Tal y como se observa en la imagen inferior.

http://www.02b.com/es/img2/2016/01/cabinas-aerolineas-modelos-25888.jpg
Cada una de estas clases ofrecería un servicio y un precio diferenciado. First Class (9.000$ por billete, según una media de las tarifas en los mercados europeo y norteamericano para servicios similares) incluye una suite privada con un amplio espacio. Business class (4.500$) ofrece un cómodo sofá que se puede convertir en cama. Premium Economy (2.500$), una butaca reclinable bien separada del resto de asientos. Economy (1.300$), una butaca común con 15 centímetros extra de separación. Y Economy (1.100&), el típico asiento en una fila de nueve.   

A partir de aquí es importante aclarar que este cálculo se centra, no en el coste que cada una de estas innovaciones implicaría, sino en el efecto final sobre las cuentas de la compañía, una vez optimizado al máximo el espacio de la aeronave según los diferentes tipos de billetes, que también explican las diferencias en el número final de pasajeros del aparato.  

El ganador: cuatro categorías en el avión

En un escenario del 100% de butacas vendidas, el máximo beneficio se obtendría con el modelo B (cuatro clases y hasta 56 asientos premium), con 691.500 dólares facturados, buena parte de los cuales vendrían de los 114 billetes de alta gama que ofrecería esta aeronave; y unos ingresos por pasajero de 2.313 dólares.

Con un vuelo al 61,7% de su capacidad, el porcentaje en el que la IATA sitúa el break even medio de las aerolíneas (punto sin pérdidas para la compañía, pero también sin beneficios), el modelo con cuatro categorías vuelve a ser el vencedor: 426.656 dólares de beneficio y 2.306 dólares por pasajero facturado.

Por último, en el escenario más común en el que se manejan las compañías internacionales (80,6% de ocupación, también según los cálculos de la IATA), de nuevo el modelo B resulta el más rentable, con un beneficio total de 557.349 dólares, de los cuales más de 393.000 provienen de las clases de las gamas más altas.