El AVE Alicante-Madrid: 1.920 millones para 140 minutos de trayecto

El AVE Alicante-Madrid: 1.920 millones para 140 minutos de trayecto

Fomento se compromete a acortar la duración el próximo año

Redacción

17/06/2013 - 18:56h

El Príncipe Felipe junto a García-Margallo, Alberto Fabra, Mariano Rajoy, Ana Pastor, y María Dolores de Cospedal / EFE
A las 12.44 horas, tal y como estaba previsto, llegó a Alicante el viaje inaugural del AVE que permitirá recorrer los 420 kilómetros que separan la ciudad levantina con Madrid en 2 horas y 20 minutos. Es prácticamente lo mismo que la alta velocidad tarda en unir Barcelona y Madrid (600 kilómetros, 2 horas y media) o Madrid y Sevilla (530 kilómetros). En enero la duración se reducirá a las dos horas.

La explicación hay que buscarla en un dato que la prensa local destacó como positivo: las autoridades realizaron el trayecto inaugural en el mismo convoy que inauguró la alta velocidad en España hace ahora 21 años (en 1992). Eso sí, ha sido renovado e incorpora lo último en medidas de seguridad.

Puntual sobre el horario previsto, con una semana de anticipación sobre el plazo que se había dado el ministerio, pero con doce años de retraso sobre la primera fecha prevista, llegó el AVE a la estación provisional de Alicante. Allí esperaba la alcaldesa de la ciudad, Sonia Castedo, cuya condición de imputada en el caso Brugal se convirtió en uno de los problemas de imagen de la jornada.

Autoridades

El tren salió de la estación de Atocha (Madrid), sobre las 10 horas. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, iba acompañado de la ministra de Fomento, Ana Pastor, el de exteriores, José Manuel García Margallo, y el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. Sin embargo, el Príncipe Felipe fue quien centró todas las miradas.

En su periplo hasta Alicante, el AVE hizo paradas en Albacete, dónde se incorporó a la comitiva la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal. En la siguiente parada, Villena (Alicante) recogieron al presidente del Consell, Alberto Fabra.

Con los 165 kilómetros del tramo recién inaugurado entre Albacete y Alicante, España suma ya 3.100 kilómetros de alta velocidad. Esto le sitúa como el país europeo con más infraestructura de este tipo y sólo superado, a nivel mundial, por China. El dato, al parecer, es positivo.

Nueve trenes diarios


Inicialmente, la oferta será de nuevo trenes diarios en cada sentido, y cuatro más los fines de semana. El viaje tendrá paradas en Cuenca, Albacete y Villena. El precio en turista será de 64,9 euros, pero se pondrá disposición de los usuarios un bono válido para diez recorridos que reducirá este precio hasta los 42,2 euros.

El coste de la infraestructura ha sido de 1.920 millones de euros, de los 231,8 han sido aportados por la Unión Europea.

En su discurso inaugural, el Príncipe Felipe ha destacado que la línea servirá de "palanca" económica y de generación de empleo y se ha mostrado convencido de que el futuro del país "se escribirá en clave de éxito" si el conjunto de España mantiene su "empeño colectivo de superación" y "recupera la confianza" en sí mismo.

Superar las desigualdades

Destacó igualmente el papel de la nueva conexión para "superar las desigualdades territoriales y estimular el crecimiento económico promoviendo el desarrollo".

Por su parte, el presidente Fabra señaló la importancia de infraestructuras como el AVE o el Corredor Mediterráneo en los actuales "momentos más complejos y difíciles de nuestra historia reciente".

Además, insistió en son inversiones "que cuentan con una elevada tasa de retorno" y sirven "de punta de lanza para reactivar definitivamente la economía de la Comunitat Valenciana".

Algunos incidentes

La llegada del AVE ha Alicante fue valorada positivamente por el PSPV. El secretario general de la provincia, David Cerdán, aseguró que ahora “hay que trabajar para que la alta velocidad sea un servicio al que tengan acceso la mayoría de ciudadanos" para que no se convierte en un “transporte prohibitivo para amplios sectores de la sociedad”.

Sólo empaño la jornada un grupo de varios centenares de personas de distintos colectivos, desde EUPV a Stop Desahucios, que silbaron al príncipe Felipe y al presidente Rajoy durante sus intervenciones. Incluso detonaron algunos petardos. Al final, la policía tuvo que intervenir.