El coste energético de los hoteles se triplica en cinco años

El coste energético de los hoteles se triplica en cinco años

Los hoteleros urgen a una revisión de los procesos para reducir el consumo

David Placer

14/07/2013 - 21:00h

Recepción de hotel con luces LED.
El creciente coste energético de los hoteles españoles se ha convertido en una de las principales preocupaciones del sector. La partida destinada al gasto energético se ha triplicado durante los últimos cinco años, según los datos del Instituto Tecnológico Hotelero, ITH.

El problema es abordado cada vez con mayor preocupación entre los empresarios que aumentan las inversiones para reducir los gastos de luz y electricidad en los pasillos y habitaciones.

La pérdida de beneficio total por habitación ocupada ha disminuido en 6,60 euros por noche en los últimos cinco años.

La llave electrónica

Pese a que el sector no ha sido sometido a impuestos adicionales que el resto de consumidores, los hoteleros, por no tener la capacidad de controlar el consumo que realiza un cliente en cada habitación, se consideran más expuestos.

“Hay mucha sensibilidad con el tema. Los llaves electrónicas que suspenden la luz cuando el cliente abandona las habitaciones son una tecnología totalmente extendida en hoteles de 4 y 5 estrellas y cada vez es más común en los 3 y 2 estrellas”, explica Coralía Pino, responsable de Proyectos del Área de Eficiencia Energética y Sostenibilidad de ITH.

Fórmula de financiación


El 69% de los establecimientos hoteleros tienen intención de implantar, en el corto plazo, soluciones de eficiencia energética, según un informe elaborado por PWC. Entre las principales motivaciones se encuentran el ahorro económico (64%) y el ahorro energético (49%). Los empresarios que no tienen intención de hacerlo (sólo el 14%) se quejan de las dificultades para obtener los recursos financieros.

Algunos proveedores de servicios energéticos están asumiendo el coste de instalación de calderas y enfriadoras eficientes o paneles solares. El ahorro obtenido por el menor consumo se destina al pago, por plazos, de los sistemas eficientes.