El empleo basura de Ryanair provoca un boicot en Dinamarca 

El empleo basura de Ryanair provoca un boicot en Dinamarca 

Las dos principales ciudades de Dinamarca vetan a la aerolínea en los viajes de sus empleados públicos

Redacción

en Barcelona

04/06/2015 - 14:56h

Ryanair es la primera aerolínea en España en número de pasajeros

Ya son dos las ciudades danesas que han planteado un serio boicot a Ryanair. Primero fue Copenhague, la capital, a la que ahora se ha unido Aarhus, la segunda ciudad del país. Ambas localidades han vetado a la aerolínea irlandesa en los desplazamientos de sus empleados públicos. ¿El motivo? Su negativa a firmar los convenios laborales daneses para sus trabajadores.

"A partir de ahora usaremos aerolíneas que respeten los convenios vigentes y las condiciones laborales en el mercado de trabajo danés. Y por tanto Ryanair no es una de las compañías que podemos usar", ha asegurado el socialdemócrata Jacob Bundsgaard, alcalde de Aarhus. 

"Dumping social"

Varias semanas atrás había sido su homólogo en Copenhague, el también progresista Frank Jensen, quien anunció la prohibición de que los funcionarios del principal ayuntamiento danés volasen con Ryanair en sus viajes de trabajo. Jensen llegó a acusar a la compañía de promover el dumping social, lo que tachaba de "guarrería social".

El conflicto con la aerolínea, que comenzó a volar en marzo desde la capital (ya lo hacía antes desde Billund), ha llegado hasta el tribunal de trabajo danés, que decidirá en los próximos días si otros sindicatos pueden unirse a los paros y acciones de protesta.

Empleo precario

Los intentos de lavado de cara de la principal aerolínea low cost de Europa, han chocado con diversos conflictos laborales en los países donde opera. Fuentes del sector alertan que el modelo Ryanair, basado en la precarización, se esté extendiendo por todo el continente y contagiando a otras aerolíneas. "Si antes se contrataba a 40 pilotos, hoy se contrata a 120 con menos salario", señalan las mismas fuentes. 

Desde el sector se apunta al sistema de contratación de Ryanair, que, en el caso de la tripulación, se realiza a través de un bróker; y al asunto de la fiscalidad. Aunque los salarios de los pilotos sean más bajos, esto se compensa con el hecho de que tributen en Irlanda, con una carga impositiva más bajo.  Algo que, evidentemente, afecta a la recaudación fiscal en los países donde opera.