El Gobierno prepara la privatización parcial de Renfe

El Gobierno prepara la privatización parcial de Renfe

El plan presupuestario para 2013 y 2014 contempla la ' posible entrada de capital privado'

Trenes AVE de Renfe
El Gobierno abrirá Renfe al capital privado una vez segregada en las cuatro filiales previstas en el decreto de liberalización del sector ferroviario.

El plan presupuestario para 2013 y 2014 remitido por el Gobierno a Bruselas contempla la llegada de accionistas privados “si se considera conveniente” y si se dan “las condiciones y garantías necesarias”, según explica el Ministerio de Hacienda a las autoridades comunitarias.

Ahorro por liberalización

Las medidas para el sector ferroviario supondrán unos ahorros de 135 millones de euros en 2013, según el documento.

La liberalización del transporte de viajeros generará unos menores costes para el Estado porque los operadores privados que entren en el sistema ferroviario asumirán la prestación de servicios públicos, alega el Ejecutivo; en este capítulo, los ahorros son de 75 millones en 2013.

Esta medida de liberalización del transporte ferroviario de viajeros será efectiva a partir de 31 julio de 2013. En lo que respecta a la supresión de Feve, que se integrará en Renfe y Adif para redundar en el proceso de "mejora de la eficiencia y de racionalización de costes" del sistema, el Gobierno pretende ahorrar 60 millones de euros.

Las 'cuatro Renfes'


El nuevo modelo pasa por mantener Renfe como referente con titularidad pública aunque dividida en cuatro empresas: Viajeros, Mercancías y Logística, Fabricación y Mantenimiento, y Arrendamiento. Estas filiales acogerían los accionistas privados.

Según la Ministra de Fomento, Ana Pastor, un total de 52 trenes de media distancia convencional (regionales) circulan con una ocupación media inferior al 15% de su capacidad y 176 estaciones de tren y apeaderos apenas tienen un viajero diario.

Estos servicios, proyectados antaño bajo parámetros de servicio público desaperecerán con toda probabilidad.

Pastor quiere reducir la subvención del Estado al trasporte de pasajeros y mercancias por lo que contempla la llegada de nuevos operadores que podrán alquilar a Renfe el material excedente y competir contra la propia unidad de viajeros de la empresa ferroviaria pública.

El transporte de mercancias ya está liberalizado.