El Gobierno retrasa, otra vez, la privatización de AENA

El Gobierno retrasa, otra vez, la privatización de AENA

Fomento aplaza al segundo semestre la entrada de inversores en el gestor aeroportuario

El Ministerio de Fomento abrirá el operador público de aeropuertos AENA a la entrada del capital privado "a lo largo de este año", según aseguró la titular del departamento, Ana Pastor, que inicialmente había fijado este proceso para la primera mitad del ejercicio.

"Estamos trabajando en este proceso y a lo largo de este año entrará capital privado", aseguró Pastor durante su intervención en el foro Aragonex. "Se abordará con concurrencia y transparencia", garantizó que, no obstante, "no es un proceso inminente, para mañana".

Interés de inversores

En una declaración pública del 27 de noviembre de 2012, la Ministra de Fomento manifestó su confianza en poder abrir la entrada de capital privado en AENA en el primer semestre del ejercicio, y aseguró haber recibido el "interés de inversores”.

En su intervención de este lunes, la ministra enmarcó la privatización parcial del operador de aeropuertos públicos a la reestructuración y las medidas de racionalización realizadas en AENA.

Racionalización

Pastor destacó que sólo las iniciativas para mejorar el potencial de las áreas comerciales de los aeródromos permitirán obtener 693 millones de euros en ingresos comerciales este ejercicio, en el que el beneficio bruto de explotación (ebitda) de la operadora crecerá un 23%, hasta unos 1.600 millones de euros.

Entre las medidas de racionalización llevadas a cabo, Pastor citó la "reorganización de sus recursos humanos", para la que, según destacó, se ha contado "con el acuerdo de los sindicatos", la "racionalización de los horarios" de algunos aeropuertos, el recorte de costes operativos y el plan comercial y de marketing.

Planes opuestos

Pastor contrastó el modelo de apertura a capital privado diseñado por el Gobierno con el que tenía previsto abordar el anterior Ejecutivo y que el actual suspendió, consistente en ceder a compañías privadas la explotación en régimen de concesión los dos principales aeropuertos, el de Madrid-Barajas y el de Barcelona-El Prat.

La ministra indicó que, de esta forma, los inversores se hacían con los principales activos y AENA se quedaba con su deuda de unos 14.000 millones de euros.